Mercados pospandemia

Los casinos portugueses alcanzan un 28% menos de recaudación que en 2019

18-04-2022
Tiempo de lectura 2:13 min

Los once casinos portugueses generaron ingresos por 53,3 millones de euros en el primer trimestre del año, cifra que representa un aumento del 858 % respecto al mismo periodo de 2021, pero que no ilustra la realidad del sector, ya que en comparación con los tres primeros meses de 2019, ofrece un descenso del 28%.

“El primer trimestre de 2022 se traduce en una comparación aparentemente muy favorable con el mismo periodo del año anterior, pero hay que tener en cuenta que en 2021, los casinos sólo operaron unos días en enero, al haber estado cerrados durante todo febrero y marzo", subraya una fuente del sector.

El 2021 estuvo marcado por una caída de los ingresos del 55% respecto al año anterior a la pandemia; y ahora, sin cierres ni restricciones de horarios, “solo hemos conseguido reducir este descenso al 28,05 % respecto al mismo periodo de 2019”, señala.

En el primer trimestre de este año, sólo el casino de Troia consiguió generar mayores ingresos por juego que en el mismo periodo de 2019. La sala operada por Oxy Capital registró un crecimiento del 50,2 %, con 1,8 millones de euros. Pero los gigantes del juego en Portugal no tuvieron tanta suerte. La sala Lisboeta, que lidera las apuestas en el país desde su apertura en 2006, registró un descenso del 28% este trimestre, con un total de 14,6 millones de euros, en comparación con el mismo periodo de 2019.

El casino de Estoril registró una caída aún mayor, de más del 32%, situando sus ingresos en casi 10 millones. Más al norte, Espinho contabilizó 8,6 millones, un descenso del 26,5% si se compara con el primer trimestre de 2019.

Un análisis de las concesionarias muestra que el grupo Estoril Sol (que explota los casinos de Lisboa, Estoril y Póvoa de Varzim) registró ingresos por 32,2 millones entre enero y marzo de este año, lo que se traduce en una caída del 30 % respecto al 2019. Solverde (propietaria de las estaciones de Espinho, Chaves, Praia da Rocha, Vilamoura y Monte Gordo) registró 15,2 millones, un 26% menos en la misma comparación. Amorim Turismo, responsable del cine de Figueira da Foz, registró una caída del 32%, hasta los 2,5 millones, y por último, el Grupo Pestana, responsable del casino de Madeira, vio caer su negocio un 35 %, hasta los 1,4 millones.

El contexto no es favorable. La Asociación Portuguesa de Casinos (APC) señaló que "los dos últimos años de funcionamiento intermitente, las restricciones en los horarios de apertura y las limitaciones operativas han influido muy negativamente en los hábitos de los clientes, muchos de los cuales se han pasado al juego online o a los juegos de Santa Casa". Lo cierto es que el número de visitas diarias se está recuperando "muy lentamente", con un descenso del gasto en ocio debido a la actual coyuntura económica, añadió.

La APC admite que no hay "ninguna expectativa de que, a finales de 2022, igualemos a 2019, ni siquiera nominalmente". Ese año, el sector generó ingresos por 315,2 millones de euros, que se redujeron a 157,8 millones en 2020 y bajaron a 141,7 en 2021.

Ya a finales del año pasado, el Gobierno decidió prorrogar los contratos de concesión para paliar las pérdidas registradas en los dos primeros años de la pandemia, así como eliminar la obligación del pago de las contrapartidas mínimas de esos años.

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