Detalle del PL 442/91

¿Cómo sería el mercado brasileño si finalmente se aprueba la Ley de Juego?

24-02-2022
Tiempo de lectura 4:54 min

El diputado Felipe Carreras presentó el martes (22 de febrero) por la noche el texto ajustado del PL 442/91, con algunos cambios sobre la propuesta original y sus múltiples enfoque del tema.

El texto mantenía la explotación de juegos de casino, bingo, videobingo, juego online, pero excluye las apuestas de cuota fija o deportivas (debido a que el Ministerio de Economía se encuentra ya muy avanzado en su reglamentación), y quita la posibilidad de que los jockey clubes operen máquinas de bingo y videobingo en sus establecimientos.

Otra novedad relevante, presentada horas antes, fue la introducción del Ministerio de Turismo como ente competente para formular la política de organización del mercado de juegos y apuestas, así como para regular, supervisar y vigilar el funcionamiento de la actividad en el país, aplicando las sanciones correspondientes.

De acuerdo con la propuesta, la Secretaría de Turismo podrá celebrar convenios o acuerdos de cooperación técnica y administrativa con dependencias y entidades de la Administración Pública federal, estatal, del Distrito Federal y municipal, para la descentralización de la supervisión y seguimiento eficiente de las actividades previstas en la ley.

En cuánto a las diferentes modalidades, se destacan:

Casinos

Según el texto, los casinos pueden instalarse en complejos turísticos como parte de un complejo de ocio integrado, que debe contener al menos 100 habitaciones de hotel de alto nivel, centro de convenciones y eventos, restaurantes, bares y centros comerciales.

El espacio físico del casino no debe superar el 20% de la superficie construida del complejo, y puede operar juegos electrónicos, mesas de ruleta, cartas y otros juegos autorizados.

Para determinar los lugares en los que se pueden abrir los nuevos casinos, el Poder Ejecutivo deberá tener en cuenta la existencia de activos turísticos y el potencial económico y social de cada región.

En cuanto a las limitaciones, operarían tres grandes casinos cuando la población del estado sea superior a los 25 millones de habitantes ( actualmente, sólo São Paulo ofrece estas características, según estimaciones del IBGE en 2021). Los estados con más de 15 millones y hasta 25 millones pueden tener dos casinos (Minas Gerais y Río de Janeiro serían los habilitados a la fecha), y en otros estados y el Distrito Federal, con una población de hasta 15 millones de habitantes, sólo puede operar un casino.

Cada grupo económico podrá ser titular de una sola concesión por estado, y la acreditación se realizará mediante una licitación pública, bajo la modalidad de evaluación técnica y propuesta económica. Además, el Poder Ejecutivo podrá conceder la explotación de casinos en complejos de ocio con un máximo de dos establecimientos en estados con una superficie superior al millón de kilómetros cuadrados.

Ciudades turísticas

En las localidades clasificadas como centros o destinos turísticos se permitirá la instalación de un casino, independientemente de la densidad de población del estado en el que se encuentren.

La propuesta define estos lugares como aquellos que tienen una identidad regional, una adecuada infraestructura y oferta de servicios turísticos, una alta densidad de turistas y el título de patrimonio natural de la humanidad, además de tener el turismo como una actividad económica importante. Un casino turístico no puede estar situado a menos de 100 kilómetros de cualquier casino integrado en un complejo de ocio.

Barcos y cruceros

Operará un casino por cada río de entre 1.500 km y 2.500 km de longitud; dos por cada río de entre 2.500 km y 3.500 km de longitud; y tres por cada río de más de 3.500 km.

Estos barcos no pueden estar anclados en el mismo lugar durante más de 30 días consecutivos, y la concesión puede ser para un máximo de diez establecimientos a nivel nacional. Las naves contarán con un mínimo de 50 habitaciones de alto nivel, restaurantes, bares y centros comerciales, así como locales para eventos y reuniones.

Bingo

En el caso del bingo, el texto habilita su funcionamiento de forma permanente sólo en salas de bingo, permitiendo además a los municipios y al Distrito Federal explotar estos juegos en estadios con capacidad superior a 15 mil aficionados.

Las salas de bingo deberán tener un capital mínimo de 10 millones de reales, y estar ubicadas en lugares con una superficie mínima de 1.500 metros cuadrados, donde también podrán ubicarse hasta 400 máquinas de videobingo, pero estarán prohibidas las máquinas tragamonedas o slots. Según el texto, se acreditará como máximo un bingo por cada 150 mil habitantes. Las licencias autorizadas tendrán una duración de 25 años, renovables por un periodo igual.

Jogo do bicho

Para la legalización de esta popular forma de juego, el texto exige que todos los registros del concesionario, ya sean de apuestas o de extracción, estén informatizados y sean accesibles en tiempo real (online) por la Unión, a través del Sistema de Auditoría y Control (SAC).

Los interesados deberán presentar un capital social mínimo de R$ 10 millones, y fondos de reserva en garantía para el pago de las obligaciones y deberes estipulados en el proyecto, excepto la adjudicación, pudiendo ser en forma de depósito en efectivo, seguro-garantía o garantía bancaria.

La acreditación tendrá una duración de 25 años, renovable por un periodo igual si se cumplen los requisitos. Puede haber, como máximo, un operador por cada 700.000 habitantes del estado o del Distrito Federal. En los estados con menos de 700.000 habitantes, sólo habrá un operador autorizado, y el canje de premios hasta el límite de exención del impuesto sobre la renta no requerirá la identificación del jugador.

Fiscalidad

El dictamen prevé una contribución del 17% sobre los ingresos brutos de la actividad, la creación de una tasa de supervisión para la emisión de una licencia y un gravamen del 20% del impuesto sobre la renta sobre las ganancias netas de R$ 10.000 o más.

El texto de Carreras determina que el mercado del juego está regulado y supervisado por el Gobierno Federal a través de un organismo federal de regulación y supervisión que se definirá en una ley aparte. La propuesta crea el Cide-Juegos, con un tipo impositivo del 17% para los juegos. El hecho imponible será la explotación de juegos y apuestas. La base de cálculo serán los ingresos brutos de explotación derivados de la actividad, con deducción del importe recibido por los jugadores y apostantes en concepto de premios.

Según el texto, tras la deducción de los premios pagados, los operadores deberán transferir directamente a la financiación del entrenamiento de los atletas el 0,68% de los ingresos brutos. De este porcentaje, el 0,48% será para el CBC (Comité Brasileño de Clubes) y el 0,2% para el CBCP (Comité Brasileño de Clubes Paralímpicos).

Carreras indicó que los recursos provenientes de Cide-Games se destinarán a Embratur (10%), a la financiación de programas y acciones en el área deportiva (10%), a la financiación de programas y acciones de la Política Nacional de Protección de Jugadores y Punteros (6%) y a la financiación de programas y acciones de defensa y protección de animales (6%).

Operación provisional

Cabe destacar que si transcurridos los 12 meses desde la entrada en vigor de la futura ley no hay un reglamento aprobado, se autorizará la explotación provisional del videobingo, el bingo y el jogo do bicho en todo el territorio nacional, hasta que se dicte el reglamento.

Cambios

Cabe destacar que a partir del mediodía de hoy, jueves 24, la Cámara votará los puntos destacados presentados por algunos legisladores, para proponer cambios en el texto del diputado Felipe Carreras para el proyecto de ley 442/91.

Luego, el texto pasará al Senado, donde también puede sufrir modificaciones antes de tener chances de ser convertido en ley.

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