En el marco de ICE Barcelona 2026, evento realizado la semana pasada en España, Yogonet entrevistó en exclusiva a Evert Montero Cárdenas, presidente de FECOLJUEGOS, gremio que agrupa a gran parte de los operadores de apuestas físicas y online en Colombia. El ejecutivo, quien también participó como orador en una de las conferencias del programa oficial de ICE, analizó el inicio de año para la industria colombiana, los avances regulatorios recientes, el diálogo con las autoridades y el equilibrio entre el juego físico y el online, en uno de los mercados más consolidados de América Latina.
¿Cómo comienza el año para la industria de las apuestas en Colombia, teniendo en cuenta los desafíos que se han producido en los últimos tiempos? ¿Hacia dónde creen que se puede desarrollar el mercado colombiano en este 2026?
Tenemos muchas expectativas, no solamente por temas políticos que, definitivamente, tienen una gran influencia en todas las industrias y en la economía del país, sino también por los cambios que se están dando y que ya se dieron en algún momento, en temas tributarios para el sector de juegos de suerte de azar, en particular del online.
Creemos que ha habido un avance importante en este sentido, y no lo vemos como el punto de llegada, sino el punto de partida. Estamos hablando de haber logrado que se cambie el 19% del IVA sobre el depósito de juego, al 19% sobre el GGR. Esto es un gran avance a nuestro entender, y como decía antes, un punto de partida para seguir revisando y buscando el indicador de sostenibilidad que necesita el sector.
Y en cuanto al reto de crecer, creo que hoy no es ése el objetivo, sino el saber crecer y poder crecer sin autodestruirnos. Creo que ahí está la magia. Y para que este crecimiento sea inteligente y sostenible, el problema no es pagar impuestos, sino el tener impuestos bien diseñados, que se ajusten a la realidad del negocio y de nuestra actividad.
¿Sienten hoy que, por parte de las autoridades y del sector político del país, hay una escucha hacia el operador de la industria? ¿O aún estamos en una situación de desconocimiento del mercado a la hora de buscar las mejores decisiones?
Creo que se dan ambas cosas. Ha habido una apertura del sector político y regulatorio, en el hecho de que el Ministerio de Hacienda entendió, por ejemplo, el pedido de cambios del impuesto al depósito, que era muy lesivo para nuestra actividad. También se entendió cómo era el funcionamiento de los land-based; y estamos en ése proceso, precisamente, trabajando para que haya una mayor escucha y un mayor conocimiento.
Esta actividad es tan compleja que, muchas veces, no se trata de una mala intención para acabar con la industria, sino de un desconocimiento de temas muy técnicos y, sobre todo, de decisiones que afectan a la industria y son transversales a toda la economía. Decisiones como el aumento del salario, el recargo nocturno, los fines de semana, sumados a las decisiones que tienen que ver específicamente con la industria, no hacen viable una industria pujante.
FECOLJUEGOS tiene representación tanto de el juego físico, land-based y casinos, como en el marcado de apuestas online. Y Colombia se ha consolidado claramente en este último segmento, con un recorrido de varios años de juego online regulado, a diferencia de otras jurisdicciones de América Latina que aún están dando sus primeros pasos. ¿Cómo se amalgaman estos dos segmentos en un mercado consolidado? ¿Se logra finalmente ése equilibrio que muchas veces se enuncia?
Desde que salió la regulación en Colombia para el juego online, hace unos seis o siete años, se pensó que se podía canibalizar al juego localizado, y ésto vemos que no ha sido así.
Creo que ha habido un muy buen complemento entre ambos segmentos, ya que muchos gustan de las mismas apuestas virtuales que están en el juego físico, y eso ayuda mucho a que la gente siga gustando de la experiencia del casino. Como decía, se han complementado ambos mundos, y en la medida en que logremos mantener el equilibrio, vamos por buen camino.
Por supuesto es claro que hubo un crecimiento mayor del sector online, por la popularización de los smartphones, el desarrollo de la tecnología y la llegada a las edades más jóvenes: la juventud juega mucho más sobre, por ejemplo, eventos deportivos que los mayores.
De esta forma se han ido complementando las operaciones físicas y online, y esperamos que el crecimiento del mercado sea racional, no que asfixie sino que genere la posibilidad de que esta actividad se desarrolle cada vez más en toda la región.