Edición Latinoamérica
08 de Agosto de 2020

En total, se juegan unos 1.328 millones de dólares al año

ETESA realizó un pormenorizado análisis del mercado del juego en Colombia

(Colombia).- De acuerdo con un estudio realizado por Empresa Territorial para la Salud (ETESA), se apuestan en casinos, mesas de bingo y máquinas tragamonedas alrededor de 75 millones de pesos (33.200 dólares) por hora en Colombia.

E

n total, sumando las apuestas permanentes, los juegos localizados y los novedosos, se calcula que esta actividad mueve al año alrededor de unos tres billones de pesos (1.328 millones de dólares), un poco más de un punto porcentual del Producto Interno Bruto.

Según ETESA, en el país operan unos 3.200 establecimientos de juegos de suerte y azar, más de 50.000 máquinas tragamonedas, 35.000 sillas de bingo y unos 300 casinos. Los más asiduos al juego son los antioqueños, departamento con 750 locales; seguidos por los cundinamarqueses, vallunos y santandereanos y, por último, los costeños.

En lo que corresponde a los estratos bajos, la preferencia se inclina hacia el Chance y algunas loterías, mientras que los estratos medios prefieren juegos como el Baloto y las apuestas novedosas (Ganagol o Minilotto); y las clases altas optan por los casinos, bingos y máquinas tragamonedas.

"La gente joven no es muy asidua a comprar lotería. Los usuarios son mayores de 40 años que compran un billete a la semana", afirma Fabio Villa, gerente de la Lotería de Bogotá. "Las asiduas a comprar chance son amas de casas y empleados. Al día se venden unas 100 boletas de 500 pesos en promedio", afirma Carmenza López, operadora de una agencia de chance.

Una de las sorpresas en los últimos años fue la incursión de juegos como el Baloto y el Ganagol. En cinco años de operación, Gtech -firma que opera el Baloto en el país- ha registrado ingresos por 715.000 millones de pesos (316 mil dólares), de los cuales 195.000 millones (86,3 milones) se han destinado a transferencias y 340.000 millones (U$S 150 millones) en premios que se han repartido entre 5,2 millones de colombianos.

"La acogida del juego depende del acumulado. Con una suma de 2.000 millones de pesos (885 mil dólares) se registran unos 370.000 jugadores pero cuando se llega a 30.000 millones (U$S 13,3 millones), la cifra asciende a un millón de apostadores", afirma María Clara Martínez, gerente de mercadeo de la entidad.

Por su parte, Juan Carlos Matamoros, gerente de producto del Ganagol, dice que "en este juego a la suerte se le suma el conocimiento por el fútbol. En un año de operaciones hemos entregado 4.500 millones de pesos (casi 2 millones de dólares) en premios entre 360.000 ganadores y en cada jornada se registran en promedio 150.000 apostadores".

La actividad de los casinos es una de las más dinámicas. "Aunque el negocio ha crecido mucho y la expedición de la Ley 643 de 2001 ayudó a legalizar la actividad, la gente todavía tiene la idea de que un casino es un sitio al que hay que llevar mucho dinero y donde además se pierde en grandes cantidades. Pero hemos ido cambiando esa mentalidad", dice Juan Carlos Gómez, director general de Winner Group. Cada persona que asiste a los casinos gasta en promedio 25.000 pesos. Las máquinas tragamonedas son las más apetecidas mientras que otros juegos como el Black Jack son los menos concurridos.

Aunque no es una industria muy desarrollada en el país y más bien en decadencia, las apuestas hípicas están tratando de regresar con fuerza. "Sólo ligando la actividad hípica al juego, resurgirá. Hemos realizado una alianza con Gtech para estructurar un juego similar al Baloto. La idea es que cualquier persona pueda jugar a través de una boleta que costaría en promedio 5.000 pesos", afirma Jaime Villa, gerente de Hipovilla.

Si bien el negocio ha avanzado bastante en Colombia en los últimos años, aún está lejos de igualarse a otras naciones de la región, pues el promedio de América Latina es el equivalente de 500.000 pesos (U$S 221 millones) en apuestas por persona, unas siete veces el del país, afirma ETESA. En Argentina, por ejemplo, se juegan cada hora unos 1.066 millones de pesos (472 mil dólares) mientras que en Venezuela, la cifra asciende a 1.700 millones (752 mil dólares). "En la medida en que la actividad se vaya legalizando la oferta de juegos irá creciendo y con ella el gasto de los colombianos. Mucha gente ve en el juego una esperanza de mejorar su situación económica", puntualiza Gloria Beatriz Giraldo, ex presidente de ETESA.

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