El presidente de la Caja de Acción Social de San Juan (CAS), Juan Pablo Medina, advirtió sobre el crecimiento de las plataformas de apuestas ilegales en la provincia, así como de la aparición de una figura cada vez más frecuente: los llamados "cajeros" de estos sitios clandestinos.
"Nos hemos encontrado con casos de personas que renunciaron a sus trabajos formales porque ganaban más dinero actuando como cajeros de estas plataformas", afirmó el funcionario en declaraciones a la prensa local.
Estos intermediarios funcionan como nexo entre los apostadores y los sitios de juego ilegal. Reciben dinero, gestionan pagos y facilitan el acceso a plataformas que operan fuera de cualquier tipo de control estatal.
La preocupación oficial creció luego de que los organismos de control identificaran una importante cantidad de plataformas clandestinas activos. "Hemos detectado entre 400 y 500 páginas y perfiles en redes sociales vinculados a apuestas ilegales", subrayó Medina. El número cambia constantemente porque los responsables suelen cerrar cuentas y abrir otras nuevas para evitar los controles.
Sin embargo, según el titular de la CAS, el problema no se limita únicamente al movimiento económico. También existe preocupación por las estafas. "Hay personas que han ido a reclamar porque ganaron dinero y nunca cobraron. También hubo casos en los que terminaron entregando información bancaria y fueron víctimas de maniobras fraudulentas", explicó.
Otro de los puntos que generó alarma en el ente regulador sanjuanino es el acceso de menores a este tipo de plataformas. Mientras que los operadores legales deben implementar sistemas de verificación de identidad y geolocalización para impedir que adolescentes participen en apuestas, los sitios clandestinos suelen carecer de cualquier control.
"Todos los casos de menores apostando que conocemos están vinculados a plataformas ilegales", señaló Medina.
También recordó que San Juan avanza hacia la regulación del juego online mientras están a la espera del decreto del gobernador, y que la legislación prevé sanciones para quienes organicen, administren o promocionen juegos de azar sin autorización oficial.
En este sentido, aclaró que el objetivo de la regulación no es fomentar el juego, sino ofrecer una alternativa controlada y segura para los adultos, al tiempo que se combate el mercado clandestino que actualmente funciona sin supervisión estatal.
"El problema ya existe. La diferencia es que hoy gran parte de esa actividad se desarrolla en la clandestinidad y sin ningún tipo de control", concluyó Medina.