El Grupo Codere, a través de su filial Codere América, notificó formalmente a la República de Panamá el inicio de un proceso de arbitraje internacional de inversión contra la Junta de Control de Juegos (JCJ). La controversia legal se sustenta de manera directa en el Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones suscrito entre España y Panamá.
De acuerdo con los argumentos de la empresa española de apuestas y juegos de azar, la JCJ incurrió en un presunto “incumplimiento institucional”.
En el documento, Codere acusa formalmente al ente regulador de “actuar de forma arbitraria y permitir la operación ilegal de salas de juego competidoras”, afectando el desarrollo equitativo del mercado local.
Asimismo, la multinacional alegó que la JCJ ha operado “sin neutralidad y en desacato a un fallo previo de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia”.
Dicha resolución judicial ya había declarado ilegales las nuevas salas de máquinas tragamonedas tipo A, una medida que, según Codere, no ha sido cumplida por las autoridades correspondientes.
Tras la presentación formal de la notificación, se abrió un periodo de “negociaciones amigables” entre ambas partes, con el objetivo de alcanzar una solución satisfactoria para el conflicto. Con esto, Codere busca proteger su inversión, que abarca el Hipódromo Presidente Remón y Crown Casinos.
Cabe recordar que Codere llegó a Panamá en 2005, cuando se comenzaron a privatizar los casinos y el hipódromo. En el país centroamericano ofrecen apuestas deportivas y juegos de casino.