El Estado perderá millones al no reglamentarlo

Las apuestas deportivas moverán casi USD 4.000 millones en Brasil por el Mundial de Qatar

12-08-2022
Tiempo de lectura 1:39 min

Sin tiempo suficiente para regular el mercado de las apuestas deportivas antes de la Copa del Mundo a disputarse en Qatar este año, se estima que el Gobierno brasileño ya ha perdido la oportunidad de percibir importantes ingresos generados por la actividad.

Especialistas calculan que la regulación generará para el Estado unos 3.000 millones de reales al año (algo más de USD 588 millones), además de 2.000 millones de reales (USD 392 millones) por la venta de licencias de explotación. Y sólo la Copa del Mundo moverá más de 20.000 millones de reales en apuestas en el país (USD 3.920 millones).

Pero a pesar de que el torneo se realizará entre noviembre y diciembre de este año, el gobierno de Jair Bolsonaro decidió archivar el decreto de aplicación de la Ley 13.756/18, que regula el mercado de las apuestas deportivas en el país.

El aplazamiento de la medida se debe al calendario electoral, ya que el presidente teme perder el apoyo del sector evangélico, al avalar esta modalidad de juego.

Aprobada en 2018, durante el gobierno de Michel Temer, la ley pretende frenar la evasión impositiva de los operadores extrangeros. Como varios sitios de apuestas tienen su sede fuera de Brasil, la fiscalidad es ínfima frente a lo que debería generar un mercado con ingresos estimados en 7.000 millones de reales (USD 1.372 millones) y un movimiento de aproximadamente 60.000 millones de reales (USD 11.760 millones).

Ante este escenario, se elaboró un estudio con el PPI (Programa de Alianzas para la Inversión), el PND (Programa Nacional de Privatización) y el BNDES, y se que creó una medida provisional que prevé sanciones en el mercado. El texto pasó al Ministerio de la Casa Civil, y ahora espera la sanción de Bolsonaro. "Estamos hablando, básicamente, de penalizar una informalidad existente, proteger al apostador y frenar la evasión de divisas. Lo que vemos hoy es malo para la sociedad brasileña", dijo André Gelfi, socio director del grupo Betsson en Brasil. "Es una actividad que ya mueve 60.000 millones de reales en el país, que no tiene reglas y, hasta ahora, es descuidado por el poder público. Este es el tamaño del desastre", añadió.

Se estima que los ingresos recaudados durante el Mundial serían tres veces superiores a la media. Estos ingresos los perderá el Gobierno, porque ya no hay tiempo para alcanzar una reglamentación. Si la regulación no se produce en el plazo previsto, en diciembre, los organismos de control presionarán al Gobierno para que comprenda lo sucedido, y exija responsabilidades a los gestores implicados.

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