Las luchas por la reapertura en España preparan a la industria para batallas peores | Yogonet Latinoamérica
Límites a establecer locales y a publicitar la actividad

Las luchas por la reapertura en España preparan a la industria para batallas peores

"Vamos a hacer una Ley de las más restrictivas de España que invierta la tendencia de apertura total de salas de juego", anunció presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page Sánchez.
23-03-2021
España
Tiempo de lectura 4:20 min
Tras la declaraciones del presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page Sánchez, donde adelantó que irán por "una Ley de las más restrictivas de España" para el sector del juego, se presenta un panorama que pone en jaque a los más de 85 mil empleos directos y 175 mil indirectos que genera el rubro en el país.

La industria del juego española lleva un año de completa incertidumbre. Además de enfrentarse como todos los habitantes del planeta a la pandemia de COVID-19, también debe mantenerse de pie mientras trabaja al 30%, y en el mejor de los casos al 50%, de su capacidad total. Empresarios y empleados reclaman desde los escritorios y las calles que se dé una apertura segura y completa del sector, a la vez que exponen estadísticas que demuestran el nulo aporte a los contagios que hace la actividad.

Tener los mejores protocolos contra el coronovirus no sirvió para que se la tenga en cuenta. Ser la rama que aporta un 0,8% del PIB tampoco. Y no parece haber referentes en las conducciones políticas nacionales y locales que se preocupen por los 85 mil empleos directos y 175 indirectos que genera el rubro. Luego de escuchar las declaraciones del presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page Sánchez, donde adelantó que irán por "una Ley de las más restrictivas de España" para el sector del juego, y de ver cómo avanzan las restricciones publicitarias y de establecimientos de locales, queda claro que el conflicto por reabrir o no, no es más que una primera batalla.

Matar al mensajero

"Vamos a hacer una Ley de las más restrictivas de España que invierta la tendencia de apertura total de salas de juego, a lo contrario que ponga salvo a la gente más joven, que se está viendo arrastrada, en un momento, en el que con la pandemia se han agravado mucho los problemas de salud mental", declaró García-Page.

No existe casos de industrias tan responsables de acuerdo a sus potenciales perjuicios como el de la del juego. Las fábricas de bebidas alcohólicas tienen ciertas restricciones publicitarias, sí. Pero no es una política habitual en estas compañías el hecho de financiar agrupaciones de alcohólicos anónimos, ni de invertir en la investigación de sus potenciales males y cómo evitarlos. ¿Cuánto hacen por la paz mundial y por detener el crimen quienes construyen armas de fuego? ¿Acaso las corporaciones farmacéuticas tributan especialmente por productos que venden que son potencialmente adictivos? No en ambos casos.

Detrás de todo consumo problemático hay una realidad social inescondible. Por más de que intenten culpar a los empresarios del juego de que los jóvenes apuesten más o de que la ludopatía destruye hogares, están matando al mensajero y desligándose de la responsabilidad que tienen como conductores del Estado. ¿Qué les ofrecieron a los jóvenes? Son muchas las estadísticas que demuestran que la juventud vive con menos expectativas respecto a sus logros que años atrás.

La industria del juego es la más responsable respecto a sus potenciales males. Invierte en gabinetes de profesionales de la psicología, en detectar el juego abusivo, en estimular los límites a la hora de apostar. ¿Esto es porque se le impuso? No, desde hace años que toma decisiones en ese sentido.

Lejos de las escuelas

Las distintas legislaciones de los últimos tiempos han cambiado el panorama del sector. La restricción publicitaria pateó el tablero y puso en riesgo a muchos medios de comuinicación que financian su trabajo cotidiana con pautas que ofrecen casinos y salas de apuestas. Las decisiones que recayeron en las Comunidades Autónomas por establecer el limite entre locales y los espacios de concurrencia común de niños, niñas, jóvenes y adolescentes, han puesto de relieve las intenciones de muchos políticos de quedar como quienes más se enfrentan al rubro, en busca de votos y respeto social.

Con una distancia que va de entre 150 y 500 metros, esperan que el mal que genera la ludopatía deje de reproducirse en la juventud. ¿Es el juego problemático un problema de distancias? ¿Es algo que se genera de forma subliminal por estar cerca o no de algún local de este tipo? No. Es que otra vez quieren tapar el sol con las manos. Si estos problemas crecen no es por la desidia de la industria, la cual no sólo acepta estas medidas, sino que intenta reforzarlas. El problema es social, y refleja una crisis moral e institucional muy fuerte, que genera que se busque una salida no recreativa en el juego.

Para mucha gente en España es imposible comprarse una casa. Trabajando horas y horas durante años y ahorrando todo, podría tomarle una vida laboral entera. Si esta persona ve con más probabilidades tener la suerte de lograrlo a través de las apuestas y el juego, no es un problema del sector únicamente. Los estados tienen que entender que su fracaso económico y político también está vinculado a esto.

Prohibición = ilegalidad

Todas las medidas restrictivas que se toman tienen el fin demonizar al juego. Es una actividad que está regulada en el país, pero que no lo está en muchos lugares del planeta y que no lo estuvo siempre. Además, el problema de la ludopatía no desaparece cuando se cierran los casinos, bingos y salas de apuestas.

Donde no existe el juego reglamentado, existe el juego ilegal y clandestino. Y este no se caracteriza por la responsabilidad social hacia sus clientes, como si lo hacen las empresas. Es una actividad que no desaparecerá. Puede estar controlada o no, puede ser legal o no, pero siempre existirá.

Como dijo en un comunicado la Asociación de salones recreativos y de juego de las Islas Baleares (SAREIBA): "Si se restringe excesivamente al juego legal, aumentará el juego ilegal, donde no hay control alguno sobre la actividad, y quedarán desprotegidos aquellos colectivos a los que se pretende proteger".

Es hora de que los gobiernos tengan la misma responsabilidad en su gestión que demuestra la industria del juego en cuanto a impedir el juego problemático, es la única manera que existe de dar vuelta esto. Porque los jóvenes seguirán viendo un 1% de chances de ganar con más probabilidades que lo que le ofrece el mercado laboral, mientras esta realidad no cambie.

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