Un informe de Gaming Compliance International (GCI), consultora especializada en regulación del juego online, reveló que el juego online no regulado alcanzó los USD 5,9 billones en valor global de apuestas en 2025.
Según el reporte, dado su movimiento, el juego online no regulado se sitúa como la tercera economía más grande del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China, y representa además la mayor forma de ciberdelincuencia a nivel mundial. Esto confirma lo que ampliamente se conoce como el “problema del billón de dólares”.
El análisis también detalló cómo esta situación está generando que el mercado promedio de juegos en línea está estructuralmente desequilibrado con un 78% de juegos online no regulados, frente a un 22% que sí está regulado.
“Esto refleja la distribución global de la cuota de mercado de los ingresos brutos del juego (GGR), lo que demuestra que la mayor parte de los ingresos generados por los consumidores fluye fuera de los entornos regulados, sujetos a impuestos y controlados. No se trata de un asunto menor: el sector no regulado domina el mercado”, destacaron desde la consultora.
Sin embargo, se advirtió que no existe un único mercado que engloba industrias reguladas y no reguladas que compiten por el mismo público, atención y gasto, pues ahora ha surgido una nueva categoría a la que denominan como “El juego no reconocido”, que ha surgido ahora a gran escala.
Se trata de plataformas que replican la mecánica de los juegos de azar, pero quedan fuera de la clasificación tradicional. De acuerdo al informe, "este es el cambio fundamental que definirá los mercados en línea a partir de 2025, transformando la forma en que los consumidores interactúan con las apuestas y los juegos”.
Es así como los mercados en línea se están fragmentando en tres sectores distintos:
Para GCI, esto “no es solo una distinción regulatoria, sino la forma en que el público experimenta el mercado”.
También afirmaron que, a medida que estos sectores convergen, los ingresos comerciales de los operadores regulados disminuyen, las pérdidas fiscales aumentan y los riesgos para el consumidor se incrementan.
Matt Holt, CEO de GCI, comentó: “Con un valor de apuestas de USD 5,9 billones, el juego online no regulado es uno de los sistemas económicos más grandes del mundo, que opera en gran medida al margen de la supervisión regulatoria. Los reguladores no se enfrentan a un desafío menor, sino a uno dominante: la mayor parte de la actividad se produce fuera del perímetro regulado. Nuestra función es proporcionar total transparencia en todo el mercado, permitiendo a los reguladores actuar con confianza”.
Por su parte, Ismail Vali, presidente de GCI, añadió: “Lo que observamos actualmente es un mercado de juegos de azar con tres sectores en cada jurisdicción: regulado, no regulado y no reconocido. Es esta tercera capa la que acelera la confusión del consumidor, el crecimiento no regulado y la complejidad regulatoria a gran escala”.
Y añadió: “El público no distingue entre estos sectores. Experimenta un único mercado, donde todo es accesible y todo compite en igualdad de condiciones. En un mundo donde se puede apostar a cualquier cosa, los consumidores apuestan cada vez más a todo: esto es la gamificación de todo. Si no se puede visualizar el mercado en su totalidad —regulado, no regulado y no reconocido—, no se puede controlar. Este es el cambio. Este es el problema que ayudamos a resolver en GCI".