Las últimas tres jornadas de carreras han sorprendido a los hípicos, porque las competencias se están corriendo a la hora fijada en el programa, lo que prácticamente nunca ocurría, y los aficionados del turf ya se habían acostumbrado a los constantes atrasos de hasta 30 minutos en la última prueba de una reunión.
Ese cambio se debe a que una de las exigencias que le marcaron sus nuevos socios a los hipódromos santiaguinos era "el estricto cumplimiento del horario". Las transformaciones están enmarcados en el acuerdo a que llegaron el Club Hípico de Santiago y el Hipódromo Chile con Magna Entertainment y Latin American Racing Channel (presidido por Pablo Kavulakian), para que, desde el jueves 29 de marzo, llevar algunas carreras chilenas a Estados Unidos.
Los otros requerimientos son el ingreso ordenado y rápido de los ejemplares al partidor, la modificación en algunos colores de los mandiles. También se agregará información en inglés y ahora los caballos que tengan partida uno, correrán con el N° 1, el que tenga la dos, con el N°2 y así sucesivamente, por lo que se dejará de lado el actual ordenamiento por peso, condición y nombre.
El convenio, que es sólo una venta de imagen, es el primer paso para llegar al simulcasting, transmisión de pruebas del extranjero con apuestas en Chile y viceversa, que es uno de los puntos que quieren lograr las autoridades hípicas para llevar a la actividad nacional al resto del mundo. Durante nueve meses, hasta fines de 2007, se desarrollará la etapa de prueba del sistema, que tiene como fin "adecuarse a los estándares internacionales".
Todo lo que se recaude, poco más de 1% de lo que se juegue en los Estados Unidos, será destinado al fondo de premios, por lo que todos los gremios se verán beneficiados.