A comienzos de junio, el Grupo Codere, a través de su filial Codere América, inició un proceso de arbitraje internacional de inversión contra la Junta de Control de Juegos (JCJ) de Panamá.
Dicho arbitraje, que también involucra a Cirsa, involucra una demanda ante el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), el organismo de arbitraje del Banco Mundial. Codere reclama en el proceso unos 100 millones de dólares de compensación.
El proceso parte de un reclamo por parte de Codere por perjuicios causados por la operación ilegal de varias salas juego por parte de Cirsa en la capital panameña. Este hecho daría lugar a una indemnización para Codere por lucro cesante y por el desvío de cuota de mercado sufrido.
Cable aclarar que el arbitraje no se dirige contra Cirsa, sino contra la JCJ de Panamá, por haber incumplido una sentencia de su propia Corte Suprema de Justicia. Codere acude al Ciadi luego de agotar varios reclamos por vías administrativas y judiciales en Panamá. El grupo internacional aduce que Cirsa operó durante más de 15 años salas en ubicaciones prohibidas.