Macarena Carvallo, presidenta de la Polla Chilena de Beneficencia, cuestionó la ausencia de regulación del juego online en Chile. También afirmó que la llegada de plataformas de apuestas sin autorización genera un “desenfreno de la ludopatía” y que “recuperar a los ludópatas le va a costar al Estado aproximadamente USD 1.200 millones al año”.
En declaraciones al medio Las Últimas Noticias, la jefa del directorio de la empresa pública de juegos de azar, resaltó que, a pesar de la orden de la Corte Suprema de bloquear el acceso a sitios de apuestas que operan sin licencia en el país, los casinos virtuales siguen operativos, con publicidad en calles y en redes sociales por parte de influencers y deportistas.
“Creemos que la discusión que se ha dado en el Congreso sobre los casinos online no ha tenido la altura debida. Siempre se ha circunscrito a la regulación y la recaudación, pero no a un paso previo: ¿queremos como sociedad cambiar la política restringida de juego que tenemos hace más de 100 años?", afirmó.
"Históricamente, Chile ha tenido una política restringida del juego. En 1860 el juego estaba prohibido, pero se dieron cuenta de que era un pulso humano, por lo que era mucho mejor regularlo que prohibirlo. En esa época decidieron que no iban a regular libremente, sino que, como el juego es un pulso, un vicio, idearon una estrategia para retribuir a la sociedad de alguna manera”, añadió.

En este sentido, Carvallo explicó que se hizo creando industrias y entidades que recaudan para el fisco o hacen beneficencia, como es el caso de la Polla Chilena de Beneficencia, la Lotería de Concepción, la hípica nacional y los casinos autorizados por el Estado.
La directiva de la Polla Chilena subrayó que, si bien han tenido un mercado sumamente regulado y respetuoso, que mantuvo al juego de azar controlado en el país por más de 100 años, con la llegada de estas nuevas plataformas, “se desenfrena la ludopatía, la edad de inicio de juego en los niños y un montón de otras problemáticas; nosotros tenemos cuantificado el costo social asociado a esta actividad”.
“Recuperar a los ludópatas -a quienes tienen prevalencia de juego o al jugador principiante- le va a costar al Estado aproximadamente USD 1.200 millones al año. Esta cifra es equivalente a lo que se supone que el Estado recaudaría al autorizar, si es que finalmente ocurre, a las plataformas de apuesta en línea", alertó Carvallo.

En cuanto a la edad de iniciación de las apuestas, advirtió que descendió drásticamente y que los nuevos apostadores promedian una edad de 15 años. Calificó este dato, arrojado por el informe "Pantallas que atrapan. Radiografía del juego online en jóvenes chilenos", como alarmante.
Finalmente, criticó la publicidad que los influencers, deportistas y figuras del espectáculo les hacen a los casinos online: “Es complejo que personas que son referentes para la juventud le hagan publicidad a casas de apuestas, sean dueños de casinos o incentiven el juego en menores de edad. El juego es un vicio que, si uno no lo administra bien, puede provocar mucho daño”.
“Los niños ven a sus ídolos en redes sociales, donde promocionan y enseñan cómo jugar. Vimos al excapitán de la selección chilena haciéndole publicidad a una de estas casas de apuestas", concluyó.