El diario brasileño R7 informó en su edición de ayer, desde Brasilia, que el Gobierno Federal planea exigir a las empresas extranjeras que gestionan apuestas deportivas en Internet, y prestan el servicio en Brasil, a tener una sede en territorio nacional para que paguen más impuestos.
El requisito se incluiría en el texto del decreto presidencial que regulará el mercado, cuya publicación es inminente.
La Presidencia de la República estima que las operaciones de apuestas en el entorno virtual generan al menos 2.000 millones de reales (unos 1.000 millones de dólares) al año, pero la mayor parte de esa suma se va del país, ya que esta actividad es gestionada por empresas extranjeras.
Para equilibrar esta ecuación, el Gobierno quiere recaudar más impuestos y, de ahí la idea de exigirles que tengan oficinas en el país. Desde el año pasado, una ley sancionada por el presidente Jair Bolsonaro prevé la recaudación de impuestos sobre las operaciones que se realizan en sitios web de apuestas. Una parte de los ingresos brutos, menos las ganancias pagadas a los apostadores, se destina ya a la educación y la seguridad pública. Pero el Gobierno cree que el impuesto sobre estas empresas podría ser aún mayor.
En la actualidad, el 95% de lo que se recauda queda en manos de los operadores, para cubrir los gastos de financiación y mantenimiento. Con sede en Brasil, las empresas tendrían que pagar al menos el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPJ), la Contribución Social sobre el Beneficio Neto (CSLL), el Programa de Integración Social (PIS) y la Contribución a la Financiación de la Seguridad Social (Cofins).
Bolsonaro y el ministro de la Casa Civil, Ciro Nogueira, dieron detalles de la propuesta en una reunión con miembros de la bancada evangélica del Congreso, a finales de mayo. Y si bien este grupo de parlamentarios se opone a cualquier forma de juego, están de acuerdo con el plan del gobierno, porque entienden que sería muy difícil acabar con los sitios web de apuestas deportivas en el país.
"Entendemos que, ya que existe y ya que no tenemos forma de frenarla, que se legalice y se grave. Como no tenemos forma de controlar los sitios fuera del país, como no tenemos una legislación que pueda decidir sobre la jurisdicción de otros países, entonces lo mejor es que lo resolvamos de esta manera: gravando", dijo a R7 el diputado Sóstenes Cavalcante, líder de la bancada.
Por si bien parecen haber aceptado la idea del Ejecutivo, los parlamentarios se han mostrado preocupados por la posibilidad de que la redacción de una medida provisional, sea modificada en el Congreso para incluir otros tipos de juego, como casinos, bingos y apuestas.
Para evitar este problema, Bolsonaro aseguró que el relator del texto será un diputado evangélico. "Estoy en contra de todos y cada uno de los juegos de azar, incluido éste (las apuestas deportivas en Internet). Pero como es algo que ya existe, si es sólo fiscalidad, no lo veo con malos ojos. Mientras no exceda los límites de este juego, sino me parecería injusto. Lo que no queremos es aprovechar una situación como ésta y aprobar casinos, bingos y otras cosas", subrayó Sostenes.