El alcalde Marty Small anunció el jueves la nueva fecha para la destrucción del antiguo casino Trump Plaza, que se había retrasado debido al descubrimiento de un accesorio de concreto inesperado, y a una disputa con el propietario del edificio, el inversionista multimillonario Carl Icahn.
Originalmente, la ciudad planeaba subastar el derecho de presionar el botón que provoca la implosión del Trump Plaza, el pasado 29 de enero. Pero Icahn se opuso a ese plan por motivos de seguridad, diciendo que un miembro del público elegido para desencadenar la detonación podría resultar herido por los escombros, al igual que cualquier espectador cercano. Debido a ello, envió una orden de cese y desista a la casa de subastas, que estaba solicitando las ofertas y que canceló la subasta.
Icahn dijo que reemplazará los US$ 175.000 en ofertas que ya se habían hecho, y que habrían ido al Boys & Girls Club de Atlantic City. En paralelo, el jueves el alcalde Small anunció una nueva campaña de recaudación de fondos relacionada con la implosión.
Los casinos Hard Rock y Ocean donarán 10 habitaciones de hotel para los ganadores, al igual que One Atlantic un espacio para eventos con una vista privilegiada de Trump Plaza, donde 10 ganadores podrán ver la implosión de las 9:00 de la mañana, desde detrás de un vidrio a una distancia segura.
El jefe de bomberos, Scott Evans, dijo que varios bloques serán acordonados antes de la implosión, y algunas áreas deberán ser evacuadas o designadas como lugares donde los residentes deben permanecer en el interior, durante la demolición.
El Trump Plaza abrió sus puertas en 1984 y fue el sitio de numerosos combates de boxeo de alto perfil, a los que asistió Trump, entonces desarrollador de bienes raíces. El establecimiento cerró en 2014 y ha caído en mal estado, lo que requiere su demolición.