Crece la incidencia del juego clandestino en la provincia de Buenos Aires por la pandemia | Yogonet Latinoamérica
Se multiplican los bingos virtuales por redes sociales

Crece la incidencia del juego clandestino en la provincia de Buenos Aires por la pandemia

Pese a que se trata de una actividad ilegal (la ley prevé penas de arresto y multas), los bingos virtuales se expandieron durante el aislamiento.
15-09-2020
Argentina
Tiempo de lectura 2:46 min
A través de "bingos virtuales" que funcionan en redes sociales, el juego clandestino creció significativamente. Aunque no se puede precisar cuándo aparecieron, las investigaciones del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo permitieron determinar que proliferaron en los últimos meses.

Las salas "virtuales" y clandestinas analizadas en el estudio están afincadas en el Conurbano Bonaerense, aunque tienen seguidoras en otras jurisdicciones, y serían más de 130 mil las personas involucradas.

Puntualmente, según el relevamiento, es abrumadora la mayoría de mujeres: "El 80% de quienes realizan apuestas son mujeres, y las edades oscilan entre 20 y 60 años", indica el informe, que sostiene que la creación de una sala ilegal se logra, casi, a “costo cero”. Así, el nivel rentabilidad llega al 100% de los ingresos.

Pese a que se trata de una actividad ilegal (la ley prevé penas de arresto y multas), los bingos virtuales se expandieron durante el aislamiento. En ese sentido, el Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia y responsable del Observatorio, Walter Martello, explicó que “para muchos organizadores es un “rebusque” para sobrellevar la difícil situación económica. Pero la informalidad amplifica riesgos de posibles estafas, la posibilidad de que niños y adolescentes realicen apuestas, y la ausencia de mecanismos de limitación para personas que sufren ludopatía”.

Pago con billetera virtual

En Facebook se pueden encontrar distintos bingos, explica el estudio de la Defensoría, que detalla que cada apostador elige en cuál participar y compra sus números o líneas. El pago de los números y de los premios se realiza a través de billeteras virtuales de amplia circulación.

Una vez que se conforma la sala, quienes apuestan acuerdan una fecha y hora del sorteo con la persona que organiza el encuentro y maneja el bolillero. Cuando todo esta dispuesto, el sorteo es transmitido en vivo a través del servicio de streaming de Facebook Live, indica el estudio.

El video luego es subido a la red social para que pueda ser visto por quienes no participaron de la transmisión en vivo, y las billeteras electrónicas que sirven para comprar las boletas serían también el mecanismo de pago a quienes ganan.

A diferencia de los bingos online más conocidos, que funcionan mediante un software específico, los bingos virtuales son una modalidad informal, “casera”. Si bien la Provincia de Buenos Aires tiene desde 2019 una ley que regula el juego online, ese tipo de apuestas sigue fuera de las regulaciones, porque ese marco normativo no se implementó aún.

A pesar de que muchos de los bingos clandestinos son gratuitos, la mayoría captan apuestas de dinero. “Se realizan juegos de entre 20 a 300 números o líneas, y el valor de los números oscila entre los $ 5 a $ 350, y el de los premios entre $ 100 y $ 70.000”, detalló el informe.

En la Defensoría calculan que el “secreto del éxito” es que el organizador no invierte su propio dinero para garantizar un pozo que pague los premios, ya que los mismos provienen del lo recaudado de los apostadores al comprar sus números, y los sorteos se producen cuando todos los números han sido vendidos, de manera que el costo económico para el organizador es cero.

El organizador solo invierte su tiempo en organizar el sorteo, captar las apuestas y pagar los premios. La disponibilidad de apuestas se extiende, prácticamente, las 24 horas; se puede jugar todos los días de la semana, pero los sorteos con los mayores premios se dan los fines de semana. Esto obedece a que durante la semana se promociona el juego y se venden los números.

“La mejor forma de trabajar desde el Estado el fenómeno de los bingos virtuales es informar y educar sobre los riesgos que implica esta actividad. Riesgo de ser estafados, riesgo de ser perseguidos penalmente, sobre lo disvalioso de participar en una actividad ilícita, y sobre los peligros que implica para personas con problemas de juego patológico", concluyó Martello.

La extensión del fenómeno no es desconocida para las autoridades de gobierno. En la Defensoría relevaron denuncias en Salta y La Pampa; mientras que desde el Instituto de Lotería y Casinos de la provincia de Buenos Aires se anunció la creación de un formulario digital para hacer denuncias por internet.

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