Varias propuestas buscaban aclarar la situación legal de las tragamonedas populares en el Senado chileno. Entre todas ellas, sobresalían dos: un proyecto que buscaba regularlas y otro que proponía eliminarlas. Finalmente, el Gobierno optó por fusionar las diversas mociones que apuntan a la prohibición de la explotación de estas máquinas.
Ramón Sepúlveda, vicepresidente de la Fabricantes e Importadores de Entretenimientos Electrónicos (FIDEN), dijo que —para los más de 1.350 socios de la entidadpara los más de 1.350 socios de locales esto "es un acto de discriminación hacia una sector de la población, hacia la posibilidad de entretenimiento de la clase media y otros sectores que no tienen los recursos para estar pagando una entrada —por ejemplo— para ir a un casino", según declaraciones recogidas por ADNradio.cl.
Sorprendido con la noticia, el dirigente dejó en claro que, hasta el momento, todo estaba funcionando como correspondía. Asegura que los operadores de estas salas estaban cumpliendo las normas y pagando los impuestos. Según él, hubo un giro repentino: comenzaron los allanamientos y otras situaciones que son, a su juicio, un montaje comunicacional y son los casinos los que los quieren sacar del mercado.
"Se pretende eliminar a los pequeños y medianos empresarios para dejar en manos de unas familias el rubro del entretenimiento. No es posible pensar que las máquinas de barrio o de locales son malas y las de casinos son buenas, eso es una burla para la inteligencia de la ciudadanía y el efecto de la colusión, concentración económica de la que Chile sigue siendo abusada", concluyó.
En una entrevista concedida a Yogonet en julio de este año, la superintendenta de Casinos de Juego, Vivien Villagrán Acuña, dejó clara su postura: "La ley chilena es bastante clara: establece que los únicos lugares en los que se puede explotar legalmente las máquinas de azar son los casinos de juego debidamente establecidos. Creo que no queda espacio para una segunda opinión al respecto".
VER Chile: los casinos populares luchan por instalarse en un mercado sin marco legal.