Según informó el diario Miami Herald, la compañía malaya Genting falló “en el intento de cambiar las estrictas leyes de juego de Florida”. Su plan era construir un lujoso casino en el corazón de Miami, dentro de las 14 hectáreas de terreno que compró en el distrito de Biscayne Bay, Bahía Vizcaína, y donde también tenía pensado instalar un complejo hotelero y una marina para yates.
Las autoridades locales no sólo les han negado la autorización para el casino, sino que tampoco les permiten construir una marina para yates, con el argumento de que afectaría a los manatíes, una especie en peligro de extinción.
En julio pasado, Resorts World Miami presentó un plan de compensación por el que se comprometían a ceder amarres en otros puntos del río Miami a cambio de que les permitieran colocarlos en su marina. Las autoridades les han reiterado que el plan de protección de los manatíes del condado de Miami Dade impide esta permuta.
El alcalde de Miami, el republicano Tomás Regalado, concedió las “llaves de la ciudad” al presidente de Genting, el malayo Lim Kok Thay, pero con ellas no consiguió abrir las puertas que esperaba.
Tras pagar cinco años atrás 236 millones de dólares, la compañía que además persigue otro proyecto ambicioso en España, el BCN World, para el que se asoció con el Grupo Peralada, ofrece hoy la propiedad a posibles compradores.