La moción pretende que no se paralice la tramitación del proyecto de hoteles, casinos y compras que se considera "crucial" para el desarrollo turístico y económico del territorio
El gobierno local afirma que no se puede renunciar al proyecto por los mayores ingresos que obtendría el municipio y que además cuenta con un apoyo del 70% de los vecinos (según una encuesta hecha en diciembre del 2014).
En las negociaciones por formar el gobierno catalán, Junts pel Sí ofreció a la CUP paralizar la tramitación urbanística del Plan Director (PDU) de los terrenos, adyacentes a PortAventura y crear una mesa de trabajo conjunta.
Sin embargo, el Parlament había aprobado previamente una Ley para desarrollar el Consorcio Recreativo y Turístico, órgano que gestiona administrativamente PortAventura y los terrenos donde se proyecta BCN World.
La moción plantea que se avance en la tramitación de las licencias, se acelere la aprobación del PDU y "no se incumplan las decisiones parlamentarias y del Gobierno, con la suspensión injustificada de los acuerdos tomados".
El texto también insta a "todos y cada uno de los grupos parlamentarios a una declaración de apoyo y a favor de dar impulso y continuidad al BCN World", para "no provocar más incertidumbre con debates políticos estériles".
El equipo de gobierno defiende "el complejo vacacional más importante de Europa y del arco Mediterráneo" que supone un nuevo "modelo turístico" con "propuestas con capacidad de captar también una gran diversidad de mercados y de motivaciones vacacionales, que nos hace posicionar internacionalmente".
Por último, recuerdan que generará más ingresos fiscales y "la financiación de un programa de inversiones en infraestructuras por valor de unos 30 millones de euros, que supondrá una segunda gran etapa de transformaciones urbanas".