Además de Estados Unidos, Paradise Entertainment está hablando con otros posibles compradores fuera del continente asiático, sin que hayan transcendido los detalles. “Somos los primeros fabricantes de máquinas de azar en producir un robot con forma humana y que sea un dealer”, aseguró el presidente de la compañía, Jay Chun.
No en Macao
Pese a que Min debutó en Macao, no será precisamente la ciudad asiática, centro de las apuestas en todo el continente, la que use este tipo de máquinas. Y la razón es más bien sencilla. Los jugadores que van a Macao prefieren interactuar con sus rivales y al mismo tiempo con el crupier en la mesa, lo que le hace que la máquina necesite estar más perfeccionada de lo que lo está en la realidad. De hecho, y según las Leyes de Macao, solo los residentes locales pueden ser contratados para ser crupieres, cerrando la puerta a los trabajadores extranjeros.
Lucha entre compañías
Hanson Robotics, otra compañía dedicada al mundo de la robótica, también ha estado vendiendo un producto similar al de Paradise Entertainment a un operador de Casinos de Macao, por lo que la guerra entre compañías está abierta.
Paradise Entertainment trabaja ahora para acercar sus máquinas lo más posible a la realidad. Y eso pasa por escáneres de cartas, reconocimiento facial de clientes – sobre todo los que más apuestan -, o servicio personalizado para cada jugador.
De hecho, SJM Holdings, propietaria de un casino en Macao que gestionaba Paradise Entertainment, comenzó a pedir hace un par de meses a sus afiliados VIP que fueran aportando sus datos personales y una fotografía, con la finalidad de que las cámaras pudieran reconocerlos una vez estuvieran en la mesa, enviándole un mensaje al director de la sala inmediatamente.