El sector de casinos está listo para detonar una inversión de unos 600.000.000 de dólares y sólo espera los cambios y la aprobación de la nueva Ley de Juegos y Sorteos por parte del Senado en el periodo que inicia en septiembre.
Los planes consisten en desarrollar complejos en las denominadas Zonas Preferentes que son la Riviera Maya en Quintana Roo, Los Cabos en Baja California Sur, la Riviera Nayarita, en el límite de Jalisco y Nayarit, o Puerto Peñasco en el estado de Sonora.
En una entrevista exclusiva con Reportur.mx, el dos veces presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y actual consejero del gremio enfatizó que definitivamente Cancún y la Riviera Maya no necesitan los casinos porque son un peligro para los hoteles. El peligro, detalló, está en la contaminación para la ciudad y los habitantes y que ellos gasten en ese tipo de cosas.
“Definitivamente no somos un destino para este tipo de diversiones, la gente que viene aquí no viene a eso. Estos (los casinos) no aumentarán la ocupación. Ojalá no llegaran”, finalizó.
El empresario siempre demostró su interés por la comunidad, los salarios que se la dan a los trabajadores y el nivel de vida de estos y declarado la necesidad de otorgar un mayor apoyo a los trabajadores turísticos de la entidad.