Los programas de fidelización ya rastrean a los posesores de estas tarjetas con una precisión de algoritmos, por lo que el IRS sostiene que estos sistemas deben ser utilizados para controlar los pagos de premios y verificar que los jugadores paguen los impuestos correspondiente.
Pero los casinos advierten que el IRS está tratando de usar esta preciada herramienta de marketing de los casinos en contra de éstos, y que la regulación propuesta creará una pesadilla logística y de mercadeo.
Las ganancias del juego son, en su mayor parte, sujetas a impuesto. Para los premios más pequeños, el IRS generalmente depende de las declaraciones efectuadas por los contribuyentes. Los premios pagados por las tragamonedas de U$S 1.200 o mayores, sin embargo, provocan de inmediato un proceso de información que comienza en el casino, donde la máquina que paga el premio lo informa online, mientras que el personal del casino hace completar el afortunado ganador un formulario de impuestos que se entrega al IRS.
Ahora el IRS quiere reforzar estas obligaciones de información de los casinos con "rastreo electrónico de juegos de máquinas tragamonedas"; en otras palabras, monitorear lo que sucede en el juego mientras se están utilizando tarjetas de fidelización.
Según la propuesta, se requeriría a los casinos que informen los premios pagados en las tragamonedas al IRS, cuando se dieran un par de condiciones. En primer lugar, el jugador debe ganar U$s 1.200 o más, en un juego seguido en el mismo día calendario en un solo casino. En segundo lugar, al menos una de las victorias durante la sesión de un día debe ser de U$S 1.200 o más.
En una carta al IRS, el presidente de AGA, Geoff Freeman, quien se presentará en una audiencia al respecto de esta iniciativa, dijo que la propuesta de reglamento, de aprobarse, tendrá un "efecto escalofriante" en los clientes, quienes se resistirán a firmar para obtener tarjetas de fidelización, si creen que el gobierno federal va a utilizar sus cuentas para fines de auditoría impositivo.
"La industria del juego es consciente de que a ninguna otra industria en el país, el IRS ha emitido regulaciones que requieren implementar su programa de fidelización de clientes con fines de recaudación de impuestos federales", dice la carta.
Los casinos argumentan, que los sistemas de fidelización están diseñados para el marketing, no para auditoría de impuestos, por lo que la propuesta requeriría costosos gastos para dar al IRS lo que pretende.
"Lo que están pidiendo es que cambiemos nuestro software desde un software de marketing a un software de seguimiento", opinó Joe Lupo, vicepresidente senior de operaciones del casino Borgata.
Más de 1.700 comentarios fueron presentados al IRS antes de la audiencia pública de hoy. Muchos de ellos totalmente ignorando la propuesta, que se convertirá en un sobre-regulación completa, si es aceptada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El protocolo de información actual ya es un problema para los ejecutivos de casino, que dicen que aumentan los costos laborales y el papeleo, y que las tragamonedas quedan temporalmente fuera de uso sin generar ingresos, mientras se completan los formularios de impuestos por parte del jugador.