El moderador del encuentro y director de asuntos públicos en Caesars Entertainment UK, Roy Ramm, señaló que la legislación anterior sólo había incluido casinos mientras que la nueva (denominada 4MLD por sus sigla en inglés), podría ampliarse a cualquier operador de juegos de azar, incluidas las casas de apuestas del Reino Unido.
En relación a este tema, Mónaco explicó que la "4MLD añade un enfoque basado en el riesgo que no estaba en la anterior. El riesgo se evaluará a nivel europeo, nacional y también por lo que se describe como “sujetos obligados”. Mientras que los casinos tienen que cumplir con la norma 4MLD, otras entidades pueden ser eximidas totalmente o en parte por los Estados miembros sobre la base de bajo riesgo demostrado, la escala de su servicio operativo, y la naturaleza de su negocio".
"Por lo tanto, mi consejo sería para las empresas y los sectores involucrados, llamar a las puertas de los reguladores pertinentes y comenzar una conversación sobre cómo usted puede demostrar que su negocio es de bajo riesgo", agregó Mónaco.
Los reguladores también sugirieron que la preparación es la clave, con la 4MLD (Fourth Money Laundering Directive) que se aplicará en todos los Estados miembros antes de abril del 2017.
Nick Tofiluk, director de operaciones de regulación en la Comisión de Juego del Reino Unido, explicó que "los operadores deben pensar en el tamaño de los riesgos que presentan y también la evidencia de riesgo, específicamente debe haber un intercambio más libre de información entre las empresas y los reguladores si desean probar un bajo nivel de riesgo."
"La ordenación de la información y la elaboración de una estrategia de gestión de la información es importante. Piense acerca de la velocidad, el volumen y la variedad de la información que se genera por esta directiva en los próximos años. Parecerá complejo, pero no debe serlo si se gestiona adecuadamente", aconsejó Tofiluk.
Philip Taylor, abogado de la Comisión de Control de Juego de Alderney, también pidió un mayor diálogo entre los potenciales sujetos obligados a esta normativa, que incluirá clientes B2C, B2B, y reguladores. "Ellos deberían considerar comprometerse con los reguladores, para que los reguladores pueden entonces elevar a su vez cualquier preocupación", concluyó.