Ivey ganó 7.7 millones jugando al Punto y Banca, una variación del baccarat, en el Crockfords Casino en agosto del 2012. Pero el casino no quiso pagarle sus ganancias. Después de varios meses de negociaciones no lograron llegar a un acuerdo y Ivey denunció al casino ante el Tribunal Supremo de Londres el 7 de mayo de 2013 alegando que sus métodos eran legales.
El juicio de Ivey comenzó el pasado lunes en Londres y ayer el juez Mitting presentó la resolución. "Él consiguió una ventaja que el juego no permite", dijo Mitting de acuerdo con el Bloomberg Businessweek. “Eso desde mi punto de vista es un engaño", añadió.
Una vez conocida la sentencia, Ivey expresó su desacuerdo a través de un portavoz. "Creo que utilizamos una estrategia legítima y no hicimos más que explotar fallos que el Crockfords debería arreglar tomando las medidas adecuadas para protegerse de jugadores con mi capacidad", indicó Ivey. "Es evidente que hoy el juez no ha pensado lo mismo", agregó.
Los abogados de Ivey informaban que se les ha denegado el permiso para apelar el veredicto, pero ellos pueden renovar la demanda ante la Corte de apelaciones. Así que este no será el último episodio de la guerra entre Phil Ivey y el Crockfords Casino.