A principios de este mes, la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación (Segob) de México alertó que las máquinas tragamonedas instaladas sin autorización generan un ingreso aproximado de 85,7 millones de pesos diarios en el país, es decir, unos 28.800 millones (2.199.900.000 de dólares) cada año.
La Segob confirmó que detrás de este tipo de máquinas ilegales existe una amplia red de delincuencia organizada.
Según estimaciones de la propia dependencia, hasta el año pasado existían entre 70 y 75 mil tragamonedas, que también son conocidas como minicasinos, aunque asociaciones de la industria del juego calculan que la cifra podría llegar a más de 200.000.
Sobre el tema en Yucatán, el delegado de la PGR, Juan Manuel León León, detalló que en lo que va de este año se han decomisado más de 500 máquinas mediante denuncia o por órdenes de cateo, al estar ubicadas en establecimientos comerciales y en mercados.
"Los decomisos se siguen llevando a cabo y se procede a la destrucción de los mismos en coordinación con el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes Asegurados", comentó.
"Se pueden decomisar recibiendo la noticia de este tipo de material o con operativos si están en vía pública", señaló.
Hasta el momento la dependencia ha actuado en este tema en municipios como Mérida, Tixméhuac, Tzucacab, Tekax y Valladolid, entre otros.