En rueda de prensa, el diputado Oriol Amorós (ERC) señaló que los partidos deben aprovechar el mes que tiene el órgano consultivo para pronunciarse para cambiar la ley y llevar el proyecto a la "racionalidad".
Los republicanos insisten en cambiar dos cosas sobre todo: la edificabilidad prevista y la rebaja fiscal sobre el juego, que consideran que lo convierten en uno de los proyectos "más de derechas" que ha aprobado el Gobierno de CiU.
El diputado Josep Vendrell (ICV-EUiA) ha dicho que, si el Consejo hace objeciones a la ley, su partido se planteará presentar "enmiendas" que corrijan eventuales deficiencias en la norma, un proceso que podría alargar la tramitación hasta finales de mayo o más.
El socialista Maurici Lucena ve legítimo que ICV-EUiA acuda al Consejo de Garantías Estatutarias, pero ha lamentado que los ecosocialistas tengan "una afición intensa a impugnar lo que no les gusta".
Ha defendido el acuerdo de su partido y CiU para aprobar la ley, y ha precisado que, aunque el juego no es un modelo que le guste especialmente, el proyecto es una inversión que no se puede despreciar en un territorio donde el desempleo supera el 25 por ciento.
El diputado ha retado a ICV-EUiA a decir qué "alternativa maravillosa" propone en vez de BCN World, ya que ha considerado que lo honesto por parte de Iniciativa sería, no sólo rechazar el macrocompleo, sino explicar alternativas qué económicas tiene para Tarragona.