La ordenanza, impulsada en octubre de 2010 por el alcalde Tomás Regalado requiere que los dueños de las máquinas de entretenimiento paguen U$S 500 por una licencia anual para operar en la ciudad de Miami. Cuando promovía la ordenanza, que explícitamente prohíbe el juego ilegal, Regalado dijo que podía generar unos U$S 750,000 anuales en nuevos ingresos para la ciudad.
Pero eso nunca pasó. En los dos años y medio desde que se aprobó la ordenanza, ninguno de los dueños de las cientos de maquinitas que están en operación han obtenido un permiso municipal. “Cada una de esas máquinas es ilegal”, dijo Noel Chávez, quien supervisa el programa de licencias de negocios en Miami. “No hemos otorgado ni una sola licencia”, agregó.
Las máquinas tragamonedas, que hace dos años causaron un enfrentamiento público entre Regalado y el entonces jefe de la policía, Miguel Exposito, han recibido atención a nivel estatal desde la renuncia hace dos semanas de la vicegobernadora Jennifer Carroll.
La vicegobernadora abandonó su cargo tras ser cuestionada por investigadores estatales por sus vínculos con Allied Veterans of the World, una organización caritativa que aparentemente operaba un negocio de juego ilegal en cafés de Internet. Las autoridades arrestaron a más de 50 personas en el caso.
Ahora, el Senado y la Cámara estatal están considerando proyectos de ley para prohibir las máquinas y cerrar los cibercafés y los centros de entretenimiento que las autoridades creen que se utilizan para el juego ilegal.
En Miami, las máquinas tragamonedas son populares en cafeterías y tiendas, particularmente en los barrios hispanos de bajos ingresos, como La Pequeña Habana y Allapattah. El martes, reporteros de El Nuevo Herald visitaron tres negocios donde se encontraban estas máquinas, y ninguna tenía una etiqueta de la Ciudad.
Exposito, quien terminó perdiendo su cargo tras enfrentarse públicamente con el alcalde sobre el asunto en el verano del 2011, opinó que la razón por la cual nadie ha buscado un permiso municipal es por temor a la posibilidad del arresto. Bajo el mandato de Exposito y de su sucesor Manuel Orosa, la policía de Miami ha realizado varias redadas contra las máquinas utilizadas para el juego ilegal.