Louise Lucas cuenta con un proyecto legislativo que permitiría la creación de una comisión para emitir permisos y supervisar a los casinos. La medida pareciera que no tuviera chance, con una mayoría que se opone al establecimiento de estas casas de juego.
“Simplemente es algo con lo que no estamos de acuerdo. No es la forma cómo nosotros en Virginia buscaremos crear fondos”, expresó el martes el delegado estatal Alfonso López.
Sin embargo, la senadora Lucas es audaz y arremete con el proyecto aún después que fracasara en un intento anterior: un casino dentro de un barco, cuyo término en inglés es “Riverboat Casino”, en Norfolk.
Ahora este proyecto propone casinos en terrenos que incluyan al menos 40% de excepción en los impuestos locales de bienes raíces a la propiedad.
Estas localidades que son muy pocas podrían albergar las casas de juego con tragamonedas y mesas de apuestas, según la propuesta de la senadora.
Lucas habla sobre esta medida cuando en Maryland, la Asamblea Legislativa ha aprobado la construcción de un sexto casino al estilo Las Vegas, cerca a la capital de la nación, en el condado de Prince George’s. El National Harbor es el lugar de preferencia. Pero los electores tendrán que decidir el 6 de noviembre en un referéndum si aprueban o no la apertura y dónde.
Hasta hace menos de una década abrir uno de estos establecimientos en el área metropolitana no tenía punto de discusión en las Asambleas Legislativas.
Los jugadores del área estaban acostumbrados a dos opciones cercanas a unas tres horas y media de distancia: Atlantic City, New Jersey o Charles Town Races en West Virginia. Sin embargo, desde que en Maryland el electorado aprobó la creación de cinco casinos en 2008, la tendencia ha ido cambiando. Y la competencia ha recrudecido con otros estados como Delaware y Pensylvannia que también cuentan con sus propios casinos.