La iniciativa 744 requiere la inmediata instalación de relojes en todas las casas de juego con sede en la capital misionera. La 616 se centra en el cumplimiento de un período de 12 horas diarias para la apertura de las puertas de los casinos.
La 617 alienta la prohibición de la promoción y publicidad de las salas de juego en el ejido posadeño. Por último, la 1.055 aboga para que se declare de interés municipal el tratamiento integral de la ludopatía como una problemática que aqueja la salud de los posadeños.
“En todas las propuestas la finalidad es la misma, que se prevenga el perjudicar aún más a las clases sociales más bajas que son las preferidas de este flagelo de los casinos, que la gente que tenga planes sociales no los malgaste en estos lugares. Se sigue dando facilidades para que la gente se enferme con este tema. Es algo que está rompiendo uno de los pilares fundamentales de la sociedad: la familia. De cada diez personas, siete u ocho son mujeres o menores de 16 años que falsifican sus documentos para entrar”, dijo Rubleski.
El titular de la bancada renovadora, José Moglia, comentó: “Compartimos el análisis del problema, pero discutiremos las herramientas a implementar”. Mientras que Hernán Damiani aseveró: “En la década del 90 se permitió el nacimiento de estas verdaderas aspiradoras de dinero privatizadas. Antes dependían exclusivamente del Estado y sus beneficios se volcaban enteramente en tres cuestiones: salud, educación y bienestar social”. Comentaron que existe un registro de autoexclusión, pero no estaría actualizado.
Por otra parte, limitar el horario de apertura de los casinos de la provincia con el objeto de que no funcionen por la mañana, es la propuesta impulsada por el diputado provincial por el Partido Agrario y Social, Héctor Bárbaro. Quiere disminuir el margen de asistencia de ludópatas y de quienes cobran planes sociales, las salas de juego abrirían sus puertas a las 14 horas, una vez finalizado el horario bancario en los días hábiles.