Para muchos, Tom Dwan es el máximo exponente de una nueva generación de jóvenes que ha cambiado el mundo del poker. Él, en cambio, mantiene la humildad: “No creo que haya redefinido el poker. Simplemente, intento hacerme con todas las fichas del pozo, como todo el mundo”.
Sin embargo, sí reconoce que “en los últimos 10 años, la gente se ha acostumbrado a jugar muchas manos online y a hacerlo muy deprisa y muy bien. En este sentido, el juego sí ha avanzado, pero yo no tengo nada que ver”.
Respecto a Full Tilt, se muestra bastante duro en sus declaraciones y asegura que el proceso fue “completamente ridículo”. “Tenían una compañía muy valiosa. Lo único que tenían que hacer para que siguiese siendo rentable era tener el dinero de los jugadores. Desde un punto de vista ético, sólo tenían que asegurarse tener ese dinero y que no hubiese engaños. No creo que fuese tan difícil”.
De momento, no es optimista respecto a la posibilidad de recuperar su dinero.“Debería haber una solución intermedia. Creo que aún en el caso de que no hubiese un comprador que sanee la empresa, los jugadores deberían recuperar al menos unos céntimos por cada dólar que tenían en Full Tilt. La empresa tenía ciertos activos y no creo que estuviese completamente en quiebra, como decían. Todo hace pensar que la compañía se movía al borde del delito”, manifestó.
También contó que durante este último año ha jugado mucho más en vivo que online. Ha jugado un poco en Europa y sobre todo en Macao.