La legisladora federal del PRD detalló que en un universo de 320 establecimientos, la Secretaría de Gobernación dejó de supervisar 108, entre los que se encontraba el Casino Royale de la ciudad de Monterrey, que sufrió un ataque del crimen organizado en agosto de 2011, en el que perdieron la vida 52 personas.
“La Secretaría de Gobernación no contó con un programa de verificación a centros de apuestas remotas y salas de sorteo de números para 2010”, resalta el informe de resultados de la Cuenta Pública de ese año, presentada a la Cámara de Diputados por la ASF.
La dependencia, agregó la Auditoría Superior de la Federación, “no cumplió con las disposiciones normativas aplicables a la supervisión de permisos para la operación de casas de juego”.
Lo anterior, dijo la diputada Damián Peralta, debido a debilidades en el sistema de control interno, en el proceso de supervisión de permisos para la operación de casas de juego; a que carece de políticas, bases, lineamientos y procedimientos en materia de supervisión y vigilancia, así como de un programa para la supervisión de permisionarios y de bases de datos actualizadas de juegos con apuestas y sorteos.
Señaló que la dependencia federal no inspeccionó la totalidad de los centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números, ni aplicó sanciones por incumplimiento de las obligaciones de los permisionarios, “lo que refleja la falta de control que existe en la vigilancia de estos establecimientos, por lo que operan al margen de la legalidad”.
Reveló que de acuerdo a las auditorías practicadas, se identificaron permisionarios que reportaron el pago de participaciones de un mayor número de establecimientos que los que la Segob tenía registrados en operación; otros reportaron el pago de participaciones de un número menor a los registrados, y otros más no reportaron el pago de la totalidad de los establecimientos registrados en operación, entre otras irregularidades.