La regulación propuesta para desviar la mayor parte del dinero de los premios no canjeados de máquinas tragamonedas al estado dio otro paso adelante la semana pasada. La State Gaming Control Board llevó a cabo un taller sobre la reglamentación preliminar, que podría por resultado millones de dólares para el Estado.
El presidente de la Junta, Mark Lipparelli, dijo que estaba sorprendido de que nadie se haya presentado a declarar. La propuesta desató opiniones encontradas de la Nevada Resort Association y otros organismos representativos de los casinos. Se estima que en la actualidad hay alrededor de U$S 43 millones en premios no reclamados.
Los jugadores colocan dinero en efectivo en las máquinas y reciben un ticket impreso sobre el estado de su balance cuando terminan de jugar. Muchos se olvidan de retirar su dinero o ni siquiera se molestan, en especial si es poca cantidad de dinero. Si el dinero no es reclamado, el casino se queda con el mismo y le paga al estado un 6,75% en impuestos sobre el mismo.
De acuerdo a la nueva regulación que se propuso, los casinos deberán enviar el 75% de los premios no reclamados y se quedarán con el 25% sobrante, y deberán pagar impuestos ese excedente.
Además, se propone que el ticket expire a los 180 días, a no ser que los casinos designen un tiempo menor. En general, expiran entre los 30 y 90 días de ser emitidos, a pesar de que algunos casinos pagan los tickets sin importar cuán viejos sean.
La propuesta ahora va a la Gaming Commission para la aprobación final. En caso de que sea aprobada, los casinos deberán hacer su primer reporte en octubre, sobre trimestre que terminará en septiembre.