Una fuente consultada expresó que el referido pliego de Conajzar hizo caso omiso al clamor general de que se promueva la inversión hotelera, pese a las declaraciones y a la nota presentada por la Asociación de Hoteleros del Paraguay y al pedido específico de la ministra de Turismo, Liz Cramer. “La presidenta de Conajzar no tiene en cuenta la lógica internacional ni lo que se considera buenas prácticas en el rubro”, estimó la fuente.
El pliego actual de Conajzar establece en sus condiciones una inversión determinada mínima (equivalente a 36 cánones) en la infraestructura, pero al ser la licencia de solo 10 años y ante la necesidad de invertir en el negocio (máquinas, personal, etc.), no queda mucho sobrante para construir infraestructura. “Como esto es de menor tasa de retorno que el juego en sí mismo, nadie tendrá ninguna motivación en invertir en infraestructura hotelera”, según la fuente consultada.
El pliego para “salvar el rostro” define que el oferente deberá presentar, dos meses después de ser adjudicado, un proyecto de inversión y su impacto turístico, lo cual para un inversor serio es “pura lírica”, porque una vez adjudicada, la gente puede presentar cualquier cosa simplemente para cumplir el requisito y la Conajzar no podrá ya revocarle el contrato firmado.
La fuente se mostró preocupado ante el nuevo pliego de Conajzar, puesto que las exigencias “son genéricas” (no habla de hoteles, ni nada); y básicamente cualquiera puede presentarse con solo demostrar que posee 500 millones de guaraníes (o sea, U$S 100.000), cuando, por otra parte, piden inversión por U$S 2 millones.
Es decir, nuevamente no se apunta a promover grandes inversiones “y nos volvemos a quedar en la cosa chiquita que fomenta más el interés de tahúres y aventureros, que de empresarios verdaderos”.