Las Vegas Sands y Genting Singapore abrieron sus salas de juego el año pasado y tendrán unos beneficios conjuntos de 2.800 millones de dólares en 2010 y de 5.500 millones de dólares en 2011, según el informe "Playing to Win' projects Singapore" de PricewaterhouseCoopers International.
El ministro segundo de Finanzas de Singapur, Lim Hwee Hua, indicó al Parlamento de su país que el dinero recaudado será depositado en un fondo consolidado.
En febrero de 2010, Singapur inauguró su primer casino, Resorts World Sentosa, situado en una isla artificial del mismo nombre y gestionado por el grupo malasio Genting, que ha invertido en el proyecto 4.400 millones de dólares.
Dos meses después, se estrenó el casino Marina Bay Sands, con un coste de 5.500 millones de dólares y que cuenta además con tres hoteles de lujo, un centro comercial y un pabellón de congresos.
La reapertura de espacio singapurense a los casinos forma parte de la política del Gobierno de impulsar el sector turístico para reducir su dependencia en los servicios y las manufacturas, los tradicionales motores de la economía más avanzada de la región.