Una fusion podría marcar otro capítulo en la colorida historia de PartyGaming. Hace cuatro años, el grupo, que atrae a 79 millones de jugadores al día, entró en la bolsa, cuando la locura por el póquer por Internet estaba en su apogeo. Se le dio un valor de us$ 8.1 mil millones y sus cuatro fundadores recaudaron cerca de U$S 1.6 mil millones por medio de la venta de sus acciones.
La cotización en bolsa generó una amplia polémica porque PartyGaming advirtió en sus prospectos “que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos considera que las empresas que ofrecen juego online a los residentes estadounidenses están violando las leyes federales”.
America fue el mercado más grande del grupo, con casi el 90% de sus ingresos. La empresa luchó por montar una junta y fue obligada a ofrecer paquetes de grandes acciones para atraer a la gente. Michael Jackson, ex presidente de Sage, el grupo de software, recibió una tarifa de U$S 2,4 millones para convertirse en presidente.
Un año después de la cotización en bolsa, la empresa sufrió un gran revés cuando Estados Unidos declaró ilegal el juego por Internet. Los grupos que incluyen a PartyGaming cerraron sus operaciones en EEUU y perdieron grandes cantidades de ingresos.
La especulación acerca de la consolidación dentro del sector de juego online ha sido abundante en meses recientes. Una fusión entre PartyGaming y Bwin podría ser lógica, dada la ambición de la primera de hacer crecer su presencia dentro de las apuestas deportivas, un área donde el grupo australiano tiene una solidez particular.
PartyGaming, basada en Gibraltar, es conocida por ofrecer juegos de póquer y casino. Parece probable que, si las dos empresas pueden acordar una fusión, el acuerdo podría ser estructurado como una fusión de iguales.
En abril de este año, Party Gaming llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de los E.E.U.U. para asegurarse de no tener que enfrentar persecuciones por sus actividades en ese país. Acordó pagar U$S 105 millones como parte del acuerdo.
Los analistas creen que los grupos de juego, incluyendo a 888 Holdings y Sportingbet, así como la sueca Unibet, han estado examinando los posibles acuerdos.