El operador de casinos estadounidense Las Vegas Sands, cuyos dos tercios de ganancia provienen de Macao, vio un incremento en sus ganancias desde U$S 1.200 millones en 2004 hasta U$S 3.100 millones el año pasado. Ese crecimiento se produjo en solamente cuatro años, desde que Macao liberalizó su industria del juego, lanzando uno de los mayores auges de los casinos.
Incluso un anuncio sorpresivo en abril, en el cual se decía que el gobierno podría poner en práctica medidas para bajar el crecimiento, sólo sirvieron para movilizar al mercado, que sintió que la medida protegería los intereses de los operadores actuales.
Los precios de las acciones de las empresas que cotizan en Estados Unidos y Hong Kong, con intereses de juego en Macao, comenzaron a aparecer en las noticias diciendo que se decretaría una moratoria en cuanto al número de operadores de casino autorizados en el territorio y no se asignarían más terrenos para nuevas inversiones de juego.
Pero esa confianza y optimismo han colapsado. A pesar de la resiliencia y el continuo crecimiento espectacular en ingresos de juego en meses recientes, los precios de las acciones de los operadores de casino han caído en picada.
Las acciones de Sociedade de Jogos de Macau, que cotiza en la bolsa de Hong Kong, el ex operador monopólico controlado por Stanley Ho, han caído un cuarto desde su oferta pública el mes pasado. Los precios de las acciones de otros operadores que cotizan en EEUU y Hong Kong han perdido cerca del 70 por ciento desde el último pico en otoño pasado.
La semana pasada, la especulación de que las autoridades de China continental podrían restringir los viajes al territorio fueron suficientes para que las acciones bajaran, si bien las restricciones anteriores tuvieron muy poco efecto sobre la cantidad de visitantes.
Las acciones en Wynn Resorts y Las Vegas Sands, que cotizan en los Estados Unidos y son dos de los seis operadores de casinos autorizados en Macao, cayeron entre un 4,3 y un 11 por ciento, respectivamente, el día después de que un diario portugués reportara el rumor.
Al hablar con los legisladores este mes, Edmund Ho, CEO de Macao, dijo: "No sería sorprendente si los ingresos de algunos sectores, tales como la industria del juego, registra un crecimiento negativo el año próximo".
Los analistas son más optimistas, pero de toas formas, esperan una caída significativa en los ingresos del juego para el año próximo. Billy Ng, analista de JPMorgan, dijo que las restricciones chinas "no tendrían un impacto fuerte en los ingresos de juego, pero hay señales claras de que el gobierno de china continental está determinado a disminuir el crecimiento. Uno nunca sabe cuándo encontrarán la medicina correcta”.
Pero la medicina correcta para Beijing podría ser una píldora amarga para los operadores de casinos que trabajan bajo una intensa competencia. Mientras que el rápido crecimiento de Macao ha provocado grandes incrementos de ingresos para operadores de casinos, eso no siempre se ha trasladado a ingresos récord.
Melco Crown Entertainment, una sociedad conjunta entre la firma australiana de James Packer y Lawrence Ho, el hijo del magnate de los casinos de Macao, Stanley Ho, ha perdido dinero cada trimestre desde la inauguración de su casino Crown Macao, excepto por el primer trimestre de este año, cuando tuvo una ganancia de U$S 43,2 millones luego de adoptar una nueva estrategia de apuntar a clientes de alto nivel. Sin embargo, esas ganancias se evaporaron en el siguiente trimestre debido a los altos costos que debieron enfrentar los casinos de Macao.
Los salaries se han duplicado prácticamente desde 2004, de acuerdo a información proporcionada por el gobierno. En tanto, los operadores responsables de atraer a los clientes VIP, un 70 por ciento del mercado de Macao, también han tenido éxito al negociar mejor en términos de operadores de casinos, ya que ahora reclaman un 45% en vez del 40% en ingresos de juego.
"Los márgenes continuarán contrayéndose", dice Gabriel Chan, analista de Credit Suisse. Se abrirán cinco nuevos casinos el año próximo, aumentando el número de mesas a un tercio. En 2010, se espera que otras cinco propiedades ingresen al mercado, aumentando la provisión de mesas por otro trimestre, a 7.526. "La competencia se volverá más intensa”, dice.