Al hablar con los legisladores, Edmund Ho reconoció que la industria del juego, uno de los sectores de negocios más importantes de Macao, ha ayudado a estabilizar la economía y a mejorar las condiciones de vida desde que se liberalizó la industria en 2002.
"Estamos actualmente en una etapa en la cual tenemos que rever y estimar el desarrollo de la industria... Decidimos no emitir ninguna otra licencia o sub-licencia de casinos”, dijo Ho durante una sesión de preguntas y respuestas con legisladores el martes.
"El actual sistema de juego consiste en tres concesiones y tres sub-licencias que serán mantenidas por un largo tiempo”. La administración tampoco aprobará una nueva aplicación por parte de los 28 casinos del territorio para mesas de juego y slots adicionales”, agregó Ho.
La ex colonia portuguesa abrió sus puertas a los casinos al estilo Las Vegas luego de terminar con un monopolio del juego de cuarenta años, por parte del magnate de casinos Stanley Ho, el cual finalizó a principios de 2002. Desde entonces, el territorio ha concedido seis licencias de casino a varios operadores, incluyendo a Ho.
El estadounidense Sheldon Adelson fue el primer extranjero en entrar al territorio, abriendo el Sands Macau en 2004, y luego abrió en agosto pasado el mega casino resort Venetian, al estilo Las Vegas, con una inversión de U$S 2.400 millones, con góndolas que navegan canales internos.
Otros rivales incluyen a Wynn, de U$S 1.100 millones, y Crown Macau, un negocio conjunto entre la firma australiana Publishing & Broadcasting Ltd. y Melco International Development Ltd, basada en Hong Kong. El MGM Grand, de U$S 1.250 millones, también abrió en diciembre. Todos se han posicionado como casinos para grandes jugadores.
Macao, el único lugar de China en el cual el juego es legal, está rivalizando con el estado estadounidense de Nevada en cuanto a ingresos de juego. El año pasado, los casinos de Macao obtuvieron más de U$S 10.300 millones en ingresos de juego, de acuerdo al gobierno. Macao, cerca de 60 kilómetros al oeste de Hong Kong, volvió a estar regida por las leyes chinas en 1999.