Nueve personas fueron detenidas en las redadas a dos viviendas de la isla macaense de Taipa, decomisando ordenadores y papeletas en las que se habían apostado unos 12 millones de dólares.
Los principales apostadores eran ciudadanos de China y de Hong Kong, lugares donde están prohibidos la mayoría de los juegos de azar; no así en Macao, donde los casinos son su principal fuente de ingresos.
Otra red de apuestas futbolísticas ilegales fue desmantelada dos días antes en la ex colonia portuguesa.
La policía de Macao y las de los territorios vecinos de Hong Kong y Cantón, en el sur de China, han aumentado los esfuerzos para combatir el esperado aumento de las apuestas ilegales durante el Mundial de fútbol.
Aunque en China están prohibidas las apuestas, hay una Lotería Deportiva Nacional, subvencionada por el estado y similar a las quinielas, en la que hay que acertar resultados de partidos de ligas europeas.
Millones de chinos viajan cada año a Macao para jugar dinero en los casinos de ese pequeño territorio, donde han invertido algunos de los magnates del juego de Las Vegas.