La Copa del Mundo de 2026 tiene el potencial de convertirse en el mayor evento de la historia de las apuestas deportivas. Según proyecciones de mercado analizadas por SOFTSWISS, proveedor global de tecnología para la industria del iGaming, el volumen mundial de apuestas durante el torneo podría superar en más de un 50% las cifras registradas en la Copa del Mundo de 2022, en Qatar.
La expectativa está impulsada por una combinación de factores, entre ellos el nuevo formato de la competición, que por primera vez contará con 48 selecciones y 104 partidos —un aumento del 62% en comparación con los 64 encuentros disputados en la edición anterior.
La Copa del Mundo de 2022 movió aproximadamente USD 35.000 millones en apuestas deportivas a nivel global, lo que representó un crecimiento cercano al 65% respecto al torneo de 2018. Ahora, con más partidos y un mayor número de mercados regulados, la tendencia es hacia una expansión aún más acelerada.
“Los principales motores de este crecimiento son el formato ampliado del torneo, el avance continuo de los mercados regulados de apuestas, las mejoras en la experiencia de apuestas móviles y la capacidad única de la Copa del Mundo para atraer tanto a apostadores frecuentes como ocasionales en todo el mundo”, afirmó el líder de SOFTSWISS Sportsbook, Alexander Kamenetsky.
En este escenario, Brasil se destaca como uno de los principales protagonistas del mercado global de apuestas. De acuerdo a estimaciones del sector, los apostadores brasileños podrían representar aproximadamente el 10% del volumen total de apuestas realizadas durante la Copa del Mundo de 2026.