La Sociedad Nacional de Juegos de Azar de Perú (SONAJA) destacó que la recaudación tributaria de dicho sector fue de PEN 465 millones durante 2025, monto equivalente a USD 134,1 millones y que, según el gremio, evidencia “la creciente importancia de esta actividad en la economía nacional”.
En entrevista con el medio Turiweb, el presidente de SONAJA, Fernando Calderón, advirtió que el subsector del juego presencial “enfrenta una contracción sostenida”, con una reducción de locales y menores niveles de ingresos en comparación con el periodo previo a la pandemia.
A partir del total recaudado, precisó que más de PEN 120 millones se destinaron al desarrollo y la promoción turística, resaltando el rol de los juegos de azar dentro del turismo de entretenimiento.
“Dentro del turismo existe el turismo de entretenimiento y dentro del turismo de entretenimiento existe lo que es el turismo de juegos de azar, [...] que generan estos ingresos que permiten que otros motores puedan tener recursos y divisas”, sostuvo.
Asimismo, indicó que el gremio viene gestionando la incorporación de los casinos como prestadores de servicios turísticos en la nueva Ley General de Turismo, tras su exclusión en el texto aprobado.
En este contexto, Calderón advirtió que la preocupación del sector responde a una “sobrerregulación tributaria”, particularmente por la aplicación del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) tanto al juego presencial como al iGaming. Acusó al impuesto de “antitécnico”, considerando que la industria ya abona un impuesto especial.
“Técnicamente están mal diseñados y lo que va a generar es matar la industria, matar los ingresos, matar los puestos de trabajo. [...] Los estados que han sobrerregulado la actividad en impuestos han reducido sus ingresos, lo que ha crecido es el juego ilegal”, expresó.
En consecuencia, explicó que una carga fiscal excesiva no elimina la demanda, sino que incentiva el uso de plataformas ilegales extranjeras, afectando la recaudación del Estado y la formalización del sector.