El presidente de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), Wesley Cardia, estuvo en el programa JR Entrevista, de R7, en donde afirmó que "el brasileño es un ludópata" y que la regulación le traerá seguridad.
En cuanto al impuesto del 18% sobre el GGR, Cardia indicó que este impuesto es específico del sector, "además de otros impuestos, lo que eleva la carga a cerca del 35,5%, lo que hace inviable cualquier operación".
En entrevista con el periodista Thiago Nolasco, el titulo de la ANJL subrayó que Brasil es el país que más crece en apuestas deportivas en el mundo. "El brasileño es apostador, al brasileño le gusta. El brasileño sabe de fútbol, le gusta apostar sobre el resultado. Así que esto es parte de la cultura brasileña y el brasileño siempre ha sido un apostador desde los más de 100 años del juego del bicho, por ejemplo".
"Este crecimiento tenderá a crecer aún más en los próximos años. Pero hoy, nadie sabe el tamaño del mercado, nadie sabe cuánto se apuesta en Brasil, precisamente por eso, porque no hay forma de medir, porque no hay pago de impuestos", agregó.
Según el dirigente, el sector quiere regularizarse y pagar impuestos."Hay cientos o incluso miles de empresas que no quieren pedir licencias para seguir sin pagar impuestos. Las empresas grandes y serias sí, quieren trabajar de acuerdo con la ley", comentó.

Cardia, además, destacó la elevada presión fiscal. "Además del 18% sobre el GGR que se aplicará al sector, están los impuestos que paga cualquier empresa. Esto eleva el tipo impositivo al 35,5%. El impuesto a este nivel hace inviable la operación, porque es demasiado alto y aumenta el juego ilegal. Puede ocurrir lo que pasa en Portugal, donde el alto impuesto ha llevado a muchas empresas al mercado ilegal y las que operan legalmente pierden mercado frente a las que no pagan impuestos", ejemplificó.
Según Cardia, una presión fiscal máxima del 26% al 28% sería más adecuada y no haría inviable la actividad. Consultado sobre el IPC que investiga la manipulación de resultados, Cardia volvió a subrayar que "los dos grandes perdedores con la práctica son las casas de apuestas y el apostante: la casa de apuestas por tener que pagar una prima por una apuesta ilegal, y el apostante que hizo su apuesta creyendo en un resultado razonable y se vio sorprendido por un resultado manipulado por bandas".
Dejó claro que "es fundamental que el reglamento cree sistemas -ya previstos- para que todas las casas de apuestas estén en una misma plataforma y el ataque contra una o varias sea percibido por todas, impidiendo que se produzcan manipulaciones", defendió.
Respecto a la prohibición de las apuestas sobre acciones individuales, como córners y tarjetas, entre otras, Cardia señaló que "los estudios demuestran que en Europa se produce manipulación en el resultado final de un partido de tenis, fútbol o baloncesto. Si se impide que este tipo de apuesta se haga en Brasil, quien ganará es el juego ilegal, porque la gente seguirá haciendo apuestas en sitios ilegales".
El sector, añadió dirigente, está muy atento a la dirección de la reglamentación y busca la autorregulación de la publicidad, para evitar abusos en la forma de comunicación con su público, así como orientar a los clientes sobre el juego responsable. "Tenemos toda la responsabilidad y adoptamos las mejores prácticas internacionales para que las apuestas deportivas sean una actividad económica seria y transparente", concluyó.