Por Fernanda Meirelles, Socia del área de Medios de Comunicación y Deportes de FAS Advogados:
"El tema del momento ha sido la reglamentación de las apuestas deportivas en Brasil y la promesa de que dicha norma específica será publicada este año. La expectativa en torno a la reglamentación de la actividad de apuestas debe ser recibida de forma consciente y práctica, teniendo en cuenta el escenario actual y los impactos potenciales que la entrada en vigor de una reglamentación específica puede generar al sector.
El mercado deportivo en Brasil, especialmente el fútbol, está marcado por la pasión y el compromiso de los hinchas. La pasión del hincha atraviesa barreras y generaciones, crea lazos inseparables y es capaz de transformar el fútbol en un producto híper-rentable. Son el aficionado y su pasión los que convierten un partido en un producto con un alcance de mercado increíble, y el fútbol en una industria que mueve cantidades abrumadoras de dinero.
No es de extrañar, por tanto, que los operadores de apuestas deportivas tengan en el mercado brasileño, especialmente en el futbolístico, un gran objetivo. Incluso antes de la legalización de las apuestas, los operadores de este mercado ya invertían en publicidad aquí en el país y ya podíamos ver, aunque de forma discreta e indirecta, la presencia de estas marcas en las pausas publicitarias de los partidos y campeonatos. Esta publicidad iba dirigida a los sitios de estadísticas y no, estrictamente hablando, a los sitios de apuestas.
A partir de diciembre de 2018, cuando la Ley nº 13.756 legalizó esta actividad (aunque bajo la modalidad específica de lotería de cuota fija, un servicio exclusivo del Gobierno Federal que puede ser concedido o autorizado a entidades privadas), el mercado, en general, se sintió más cómodo para "recibir" a estas empresas, que comenzaron a aparecer en las camisetas de los equipos, como patrocinadores, en las canchas, y más ostentosamente en los medios de comunicación.
Desde la perspectiva de los clubes y entidades deportivas, parece evidente su interés en mantener a los operadores de apuestas en Brasil, en la medida en que la inversión de estas empresas en el país ha ido en aumento, y campeonatos y equipos que antes no generaban interés en los grandes conglomerados mediáticos, se han vuelto atractivos para las plataformas de apuestas.
La actuación de estas plataformas en el país es sólo un cambio más en el mercado deportivo que, junto con muchos otros, trae nuevas posibilidades de negocio, no sólo para los clubes grandes y pequeños, sino para varios sectores de la economía.
Por ejemplo, si antes sólo se hablaba de exclusividad para la TV abierta, poco tiempo después aparecieron el circuito cerrado de TV, el Pay Per View, las plataformas de streaming y, hoy, los streamers y las plataformas de apuestas, que pulverizan la audiencia y crean nuevas fuentes de generación de ingresos, ya sea vía licencias de marcas e imágenes, captura y producción de señales de juego, avances tecnológicos, uso de inteligencia artificial y muchos otros.
Es decir, a pesar de la falta de regulación específica, este es un mercado que ha crecido exponencialmente en los últimos años, y lo que existe hoy es un limbo legislativo que permite la exploración del mercado brasileño por los operadores de apuestas deportivas con sede fuera del país, pero aún sin normas específicas de cumplimiento, protección de datos, publicidad, impuestos y otros.
La reglamentación de este tema proporciona seguridad jurídica y, consecuentemente, potencial aumento de negocios. Conocer las reglas del juego, en cualquier situación, aporta previsibilidad, posibilidad de adaptación y, por tanto, fiabilidad.
Sin embargo, estas nuevas reglas deben ser viables y sostenibles para atraer y mantener las inversiones que se han realizado en el sector. De lo contrario, el riesgo es mantener la situación actual, es decir, empresas con sede fuera de Brasil explorando el mercado brasileño apoyadas en un vacío legislativo sobre el tema, y la nueva legislación se convertirá en papel mojado".