A más de un año de haber iniciado el proceso, la iniciativa para habilitar el juego online en el Uruguay, que reunió el voto unánime en el Senado, aún no logró prosperar en la Cámara de Diputados y su definición continúa siendo aplazada.
Luis Gama, consultor internacional y ex director de Loterías y Quinielas del Uruguay, analizó en exclusiva para Yogonet la situación actual del proyecto de ley, que permanece en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes, y consideró que "primaron intereses particulares por sobre el general que no pretenden resolver de manera seria y responsable un problema que está instalado en la sociedad".
¿Cuáles considera que son las causas y motivaciones del aplazamiento en la definición de este proyecto?
Para que el proyecto de ley sea tratado, la Comisión debe priorizarlo y retomar la discusión. El Estado deberá marcar sus prioridades y hacérselo saber a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes.
Con respecto a las causas que motivaron el aplazamiento obedecen sin ningún tipo de dudas a la falta de acuerdos para lograr un consenso que permitiera aprobar el proyecto de ley tal cual fue remitido por el Poder Ejecutivo.
Algunas diferencias entre los propios legisladores oficialistas hicieron que se presentaran modificaciones sustanciales al proyecto presentado originalmente, lo que suponía dilatar el proceso de discusión. No había un convencimiento claro de que este era el mejor proyecto para resolver el tema.
¿Cuál cree que debería ser la prioridad para quienes deben analizar el proyecto?
Considero que poner sobre la mesa un proyecto de ley donde se pretenda resolver una modalidad de juego que no está regulada por el Estado ya se puede considerar positivo. Dicho esto, considero que el proyecto es mejorable y es una excelente oportunidad para resolver adecuadamente los juegos on line de manera integral, aunque esto demande mayor tiempo. A mi juicio habría que revisar lo no regulado y lo regulado también.
¿Qué aspectos del proyecto de ley le parecen acertados y positivos?
Creo que lo destacable no es el proyecto de ley en sí, sino la oportunidad de debatir sobre el tema. Lo que se debería resaltar es -sin lugar a dudas- que legislar acerca de una modalidad de juego que aún no está regulada, significa un avance y un “poner en orden” un espacio en que el Estado no participa. Creo que el debate enriquece siempre y cuando todos coincidamos en el objetivo buscado. La apertura siempre es bienvenida.
¿En qué otro aspectos considera que deberían evaluarse modificaciones antes de su aprobación?
Desde mi punto de vista creo que deberían plantearse modificaciones, pero no exclusivamente al tema que involucra al proyecto de ley, sino en cuánto a la concepción de todo lo referido al juego on line. Hoy podemos afirmar que las apuestas deportivas están reguladas y los juegos de casinos no. Pero no podemos asegurar que la regulación vigente de apuestas deportivas sea la más acertada y la que se plantea de juegos de casinos la más conveniente. El juego ilegal está presente en los dos escenarios y eso es un gran problema.
Ahora, si este proyecto es el paso previo a legislar y resolver el juego on line en su conjunto, podremos coincidir en lo importante de su tratamiento y aprobación.
¿Cuáles cree que son las consecuencias y beneficios que podría traer aparejada la aprobación del proyecto?
Sin lugar a dudas el juego regulado da mayores garantías y oportunidades al público apostador. Y todo lo que se resuelva en esa dirección genera beneficios para todas las partes involucradas, pero no debemos perder de vista que de dicha resolución dependerá el determinar si estamos recorriendo el camino correcto. En este sentido reafirmo un concepto que lo he reiterado en varias oportunidades. Peor que no regular es hacerlo…pero mal.
¿Qué proyecciones puede hacer sobre las novedades que habrá con respecto a esta situación a lo largo de 2023?
Es muy difícil vaticinar lo que va a suceder con el proyecto de ley a corto, mediano o largo plazo. Lo que sí creo es que la discusión por momentos se desvió del objetivo principal y no se abordaron los temas importantes a debatir. Creo que primaron intereses particulares por sobre el general que no pretenden resolver de manera seria y responsable un problema que está instalado en la sociedad. Estoy convencido en la participación del Estado porque ostenta el monopolio del juego, pero con una lógica de pensarlo como una política pública.
Esperemos que el Estado lidere el propio proceso, anime a todos los involucrados a pensar en grande y lleve adelante las modificaciones necesarias para avanzar de la forma que requiere la actividad.