En una columna publicada a fines de la semana pasada, Magnho José, periodista y presidente del Instituto de Juego Legal de Brasil, explicó la importancia de la aprobación del trámite de urgencia en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que reglamenta las apuestas en Brasil. A continuación, reproducimos sus palabras.
La aprobación, en el pleno de la Cámara de Diputados, de la solicitud de urgencia para votar el Proyecto de Ley 442/91, que crea el Marco Regulador del Juego en Brasil, puede considerarse un día histórico para los defensores de la legalización del juego. El resultado de 293 votos a favor, 138 en contra y 11 abstenciones, garantiza la prioridad en la tramitación de la propuesta en el Orden del Día al regreso del receso parlamentario, cuando se requiere mayoría simple para su aprobación.
El presidente de la Cámara, Arthur Lira, anunció la votación en la primera semana de febrero de 2022.
La primera etapa para la aprobación de la propuesta en la Cámara concluyó con la presentación del texto sustituto del diputado Felipe Carreras, y la discusión del asunto en el pleno. Por acuerdo con los dirigentes, el presidente de la Cámara, el diputado Arthur Lira, no cerró la sesión para que el proyecto pueda recibir enmiendas hasta su regreso al Orden del Día en la primera semana de febrero. El acuerdo permite mejorar el PL 442/91 hasta la sesión de votación.
La aprobación del trámite de urgencia del PL 442/91 fue histórico en varios aspectos, principalmente porque derribó algunos mitos creados a lo largo de los años.
Uno de ellas fue que el grupo evangélico tendría suficientes votos para detener la propuesta. Formado por 107 diputados, el Frente Parlamentario Evangélico sólo consiguió 138 votos para oponerse a la legalización de los juegos. En la votación del mérito, sólo serían necesarios 139 votos a favor para aprobar el proyecto.
Otro mito que cayó en la votación del jueves fue que el presidente Jair Bolsonaro está en contra de la legalización de los juegos. El líder del bloque del Gobierno, el diputado Ricardo Barros, se presentó favorable a la aprobación de la solicitud de urgencia del PL 442/91. Si el gobierno estuviera en contra, la orientación del líder de la bancada habría sido diferente.
Después de la votación, algunos parlamentarios del Grupo de Trabajo sobre el Marco Regulador de los Juegos de Azar comentaron al sitio BNLData que estaban impresionados por el discurso vetusto y los comentarios erróneos de los opositores a la legalización.
Lo más destacado fue el discurso del vicepastor Otoni de Paula, que comparó la liberación de los juegos de azar con la legalización de la prostitución.
Otra victoria para los partidarios de la legalización fue ver a 13 parlamentarios firmar a favor de la cuestión y sólo cinco en contra. Durante años hemos estado acostumbrados a lo contrario, más diputados en contra que a favor.
El proceso de legalización del juego en Brasil está cada vez más maduro, y varios actores han contribuido a su éxito.
Sería injusto nombrarlos, pero la historia revelará quiénes han contribuido eficazmente a que lleguemos a este día histórico.
En la Cámara cabe destacar la firmeza de la actuación del presidente Arthur Lira, que cumplió los acuerdos con los parlamentarios que defienden la legalización y colocó estratégicamente el proyecto, el mismo día en que se analizaba una propuesta defendida por la bancada evangélica.
“Fui elegido con el compromiso único de escuchar y marcar la agenda de los distintos intereses de la Cámara. Esta cuestión de la legalización de los juegos en Brasil tiene que quedar clara, con mucho debate, con todas las convergencias y divergencias”, dijo Arthur Lira. El sector agradece a los parlamentarios del Grupo de Trabajo de los Juegos, en especial al diputado coordinador Bacelar y al ponente Felipe Carreras.
La primera etapa fue ganada, y ahora el sector deberá movilizarse para aprobar el mérito del PL 442/91 en el pleno de la Cámara. Luego el Senado, luego la sanción, luego el reglamento... todo a su tiempo. Una vez, el profesor Candido Mendes me dijo una frase que sirve para ilustrar el momento: “De cero a uno es difícil, pero de uno a dos es más fácil”.