El Gobierno de Panamá promulgó la Ley 527, a través de la cual introduce nuevas medidas para prevenir y controlar la ludopatía en ese país, mediante mayores controles sobre casinos, plataformas digitales de apuestas y operadores de juegos de azar en línea.
Según dieron a conocer en la Gaceta Oficial, el documento reconoce a la ludopatía como un problema de salud pública y plantea mecanismos para reducir los riesgos asociados al crecimiento de las apuestas digitales, especialmente entre menores de edad y personas vulnerables.
Es por eso que, entre las medidas más destacadas de la norma, se obliga a las plataformas digitales de apuestas a implementar herramientas que permitan a los usuarios configurar límites voluntarios de gasto y tiempo, además de emitir alertas automáticas ante conductas consideradas de riesgo.
Adicionalmente, las plataformas deberán incorporar sistemas de verificación biométrica de identidad y edad para impedir el acceso de menores de 18 años a juegos de azar y apuestas en línea.
En paralelo, los casinos completos y salas de máquinas tipo A deberán integrar tecnologías de reconocimiento facial en sus sistemas de videovigilancia para identificar a personas excluidas por resolución de la Junta de Control de Juegos.
Otro de los aspectos más relevantes de la Ley 527 es el fortalecimiento de las facultades de la Junta de Control de Juegos para actuar contra operadores no autorizados. Es así como la entidad podrá ordenar el bloqueo, suspensión o restricción de acceso a páginas web, aplicaciones, dominios y direcciones IP vinculadas con apuestas o juegos de azar que operen sin licencia vigente en ese país.
La medida también regirá para operadores de telecomunicaciones y proveedores de internet, que deberán cumplir de forma inmediata las órdenes de bloqueo emitidas por la autoridad competente. Las multas para quienes incumplan dichas órdenes, ascienden hasta USD 1 millón.
El Órgano Ejecutivo tendrá un plazo máximo de seis meses para la reglamentación de todas estas directrices.

Por otra parte, la Ley determina la creación de un fondo administrado por el Ministerio de Economía y Finanzas a favor del Instituto de Salud Mental para financiar programas de atención y tratamiento de personas diagnosticadas con adicción al juego.
Los recursos provendrán del 0,5% de los ingresos anuales que pagan al Tesoro Nacional los operadores regulados de juegos de azar.
Además, la Junta de Control de Juegos deberá realizar auditorías anuales a casinos, plataformas digitales y operadores de apuestas para verificar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la normativa.
En cuanto a la prevención, la legislación ordena al Ministerio de Salud y al Ministerio de Educación desarrollar contenidos sobre ludopatía y riesgos asociados a los juegos de azar en centros educativos oficiales y particulares.
El objetivo es incorporar la prevención de la adicción al juego dentro de los ejes transversales de enseñanza.
Otro aspecto importante de la nueva normativa es que habrá multas entre USD 25.000 y 100.000 para operadores que incumplan las medidas de prevención y control y en caso de incumplirse o de reincidir, podría derivar en la suspensión o cancelación definitiva de licencias.
Cabe recordar que las apuestas digitales han tenido un crecimiento reciente en Panamá y que en esa medida, ha incrementado también el debate sobre el impacto social y económico de los mismos en ese territorio. En marzo de 2026, la Asamblea Nacional de Panamá había aprobado en tercer debate el proyecto de ley que hoy finalmente fue promulgado.