¿Cuáles han sido las consecuencias del COVID-19 para su empresa y para la industria en general?
El nuevo coronavirus trajo grandes desafíos para la sociedad global, no solo para las empresas. Para muchas industrias, entre las que está la del juego y el entretenimiento, el coronavirus claramente causó una interrupción repentina a la actividad.
Aunque los costos financieros fueron muy altos, ya empezamos a recuperarnos. Lo más importante ha sido renovar el enfoque en la salud y seguridad de nuestros huéspedes, trabajadores, y de la comunidad en la que vivimos y trabajamos, esa seguirá siendo una prioridad para nosotros.
Mientras en Mohegan Gaming & Entertainment (MGE) analizamos el panorama actual, hemos reabierto de forma segura la mayoría de nuestros establecimientos a lo largo de Estados Unidos y Canadá, con una estrategia escalonada y consultando constantemente a las autoridades de la salud locales y estatales.
Nos complace recibir a nuestros huéspedes y proveer puestos de trabajo e ingresos a la comunidad que tanto los necesita. La mayoría de los huéspedes de nuestros establecimientos en Estados Unidos y Canadá viajan en auto en lugar de volar, por lo que lo que sucede con las aerolíneas no tiene un impacto significativo en nuestro negocio en este momento.
En cuanto a los establecimientos que están en construcción, el lanzamiento de nuestro proyecto INSPIRE en Corea del Sur sigue programado para el 2022 y el nuevo establecimiento en Las Vegas abrirá más adelante este año.
Estos logros, sumados al reciente triunfo en la puja en Grecia por el INSPIRE Atenas, el primer Resort Casino Integrado del país, reflejan un momento muy positivo para nuestra empresa.

¿Cuáles fueron las medidas que implementaron por iniciativa propia o para cumplir con las directivas locales cuando se desató el coronavirus? ¿Ha cambiado la situación ahora?
La seguridad de nuestros huéspedes y trabajadores sigue siendo primordial para Mohegan Gaming & Entertainment, y esto se ve en nuestras acciones. A mediados de marzo, MGE tomó la decisión de suspender temporalmente todas las actividades de sus establecimientos en Estados Unidos y Canadá para mitigar la propagación del COVID-19.
Cuando empezamos a proyectar la reapertura, nuestra Junta ordenó al equipo ejecutivo que desarrolle protocolos de salud y seguridad de los más altos estándares, y eso fue lo que hicimos. Trabajando con el gobierno local y sus funcionarios de salud, y guiados por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), desarrollamos un paquete de protocolos de seguridad y procedimientos operativos que superan los estándares recomendados en todas las grandes jurisdicciones de juego del país, y también los implementados por nuestros colegas de la industria.
Por ejemplo, instalamos monitores de temperatura automáticos de última generación en todas las entradas, climatizadores de aire con luz ultravioleta (UV), vaporizadores desinfectantes en las habitaciones del hotel, placas de acrílico y estaciones de higienización de manos en todos los puntos de transacción, incluso en las mesas de juego y en el área de check-in; también desconectamos una de cada dos máquinas o más para cumplir con las reglas de distanciamiento social. Además, todo el staff y los huéspedes deberán llevar barbijos.

¿Cree que las estrategias de los gobiernos de las distintas jurisdicciones donde operan han sido apropiadas dadas las circunstancias?
La respuesta del gobierno nacional e internacional, así como la de la industria privada, ha sido más que apropiada teniendo en cuenta los desafíos sin precedentes que trajo el nuevo coronavirus.
Estoy seguro de que todos hemos aprendido de esta experiencia y que estaremos mejor preparados si tuviéramos que volver a pasar por ella.
Dicho esto, el nivel de coordinación y compromiso de los expertos de la salud, las entidades gubernamentales, la industria privada y el público general para garantizar la seguridad y minimizar el impacto del virus durante esta crisis ha sido extraordinario.
Si miramos hacia el exterior, como inversores extranjeros en Canadá, Corea del Sur y Grecia, no podríamos estar más satisfechos con las acciones asertivas y efectivas que tomaron estos tres gobiernos para proteger a los ciudadanos de la propagación de la enfermedad.
¿Ha causado esta situación algún cambio en las estrategias y planes de su empresa a corto o largo plazo?
No ha modificado nuestra forma de pensar. Es más, la ha reforzado. Siempre tuvimos una visión de largo plazo, de 13 generaciones, que es un reflejo de nuestras raíces Mohegan y de nuestro compromiso con esta tribu.
Esta mentalidad es fundamental para nuestra identidad y es lo que nos diferencia de la competencia. Puede ser tentador enfocarse en las ganancias a corto plazo o en las soluciones rápidas, pero lo que es más valioso y, en última instancia, más beneficioso para nuestros accionistas es mantenerse enfocado en los proyectos a largo plazo.
Observamos a nuestra empresa a través de los ojos de 13 generaciones, no hemos modificado nuestras estrategias a largo plazo.

¿Cree que las tendencias y el comportamiento de los clientes serán distintos a lo que se esperaba para este año, a causa de la pandemia?
La seguridad siempre ha tenido una importancia primordial para nuestra industria, y en Mohegan llevamos ese concepto al más alto nivel. Mirando al futuro, creo que la pandemia no ha hecho más que amplificar la importancia de la seguridad para todos los accionistas, y hemos intentado crear un ambiente en nuestras instalaciones que supere ampliamente los estándares establecidos por nuestros colegas, para asegurar que tanto empleados como huéspedes se sientan seguros. Por ejemplo, instalamos monitores de temperatura automáticos de última generación en todas las entradas, climatizadores de aire con luz ultravioleta (UV), vaporizadores desinfectantes en las habitaciones del hotel, placas de acrílico y estaciones de higienización de manos en todos los puntos de transacción, incluso en las mesas de juego y en el área de check-in; también desconectamos una de cada dos máquinas o más para cumplir con las reglas de distanciamiento social. Además, todo el staff y los huéspedes deberán llevar barbijos.
Igualmente, cabe recordar que estamos en la industria del entretenimiento, y que los huéspedes, una vez que se sientan a salvo, están aquí para divertirse. MGE siempre ha atraído a fieles amantes del entretenimiento que valoran las tradiciones y buscan experiencias únicas y de calidad. No creemos que eso vaya a cambiar en el largo plazo y esperamos poder ofrecer esas experiencias por muchos años más. Los primeros indicadores del volumen de actividad en los establecimientos que han reabierto son altos, lo que demuestra que sigue siendo así.
¿Cuánto tiempo y recursos cree que le tomará a la industria local y global, como también a su compañía, recuperarse del impacto financiero de la pandemia?
Creo que todos están tomando las medidas correctas, medidas moderadas y progresivas. MGE recién está en la fase inicial de reapertura –tanto a nuestra industria como a la mayoría de las áreas de la economía. Es difícil establecer un marco temporal para la recuperación porque se trata de una situación sin precedentes, pero los primeros resultados de los establecimientos que reabrieron muestran que hoy en día la gente se siente cómoda buscando opciones de entretenimiento siempre que se hayan tomado medidas de seguridad.

¿Hay algún lado positivo de esta situación?
Nuestros antepasados decían que cada juicio trae algo bueno. Yo creo en eso. Aunque esta situación ha sido terrible para casi todo el mundo, también nos ha dado la oportunidad de tomarnos un tiempo para reflexionar sobre las cosas importantes. En MGE, hemos utilizado este tiempo de reflexión para volver a comprometernos con los valores fundamentales que nos hacen grandes: nuestro increíble legado, nuestra cultura y nuestro pueblo. Para dar un ejemplo, no alcanzo a contar todo lo bueno que nuestros trabajadores han hecho en los últimos 75 días, para ellos mismos, para los demás empleados, y para otros que fueron afectados por esta pandemia. Otorgamos más de 6.000 kg de comida a empleados que están de licencia. Donamos 75.000 barbijos a la comunidad. Ofrecimos nuestras instalaciones en Connecticut para que funcionen como centro de distribución de equipos de protección para la Guardia Nacional. No se puede poner un precio al valor y la buena voluntad de una comunidad de empleados inmensamente bondadosos y dedicados como la que tenemos aquí. Esa es nuestra ventaja competitiva y nadie puede siquiera acercarse a ella.
¿Existen situaciones similares que haya experimentado y que pueda relacionar de alguna manera a las dificultades actuales por las que la industria está pasando a causa de la pandemia?
Sin dudas esta pandemia es única, como lo son la mayoría de las crisis mundiales. En cuanto a la abrupta suspensión de todas las actividades de ocio, y el posterior miedo a tomar un avión o ingresar a un lugar muy concurrido, podría compararse al atentado a las torres gemelas. En cuanto a la respuesta de parte del gobierno, particularmente desde el punto de vista fiscal, podríamos compararlo a la Gran Recesión de 2008. Pero la situación de tener a casi todo el mundo en confinamiento al mismo tiempo no se compara a nada que hayamos experimentado antes. Como sucedió con otros grandes eventos del pasado, nuestra industria sorteará los obstáculos uno a la vez. La historia nos ha enseñado que las personas son resilientes, adaptables, sociables, y que el entretenimiento siempre tendrá un rol principal en sus vidas.