“De nuestra tribu a la suya… ¡Bienvenido de nuevo!”, se leía en el cartel publicitario del Miccosukee Resort & Casino. El éxito de la convocatoria fue total. Muchísimos residentes de Miami acudieron al casino, donde unas 2.000 personas probaron suerte en el primer día de reapertura.
Las kilométricas colas de vehículos que se formaron durante horas para acceder al complejo, no pasaron desapercibidas para los vecinos del barrio. En la cuenta de Instagram de “Life Style Miami” (“Estilo de vida de Miami”), se puede ver un video que evidencia la caravana de automóviles.
El estado de Florida aún no está fuera de peligro de la pandemia, ya que en este momento se registran más de 50.000 personas contagiadas de COVID-19, además de las más de 2.200 fallecidas. Y el condado de Miami-Dade, el más afectado del estado y que abarca numerosas ciudades entre la que se encuentra Miami, reporta cerca de 17.000 positivos por coronavirus y cerca de 700 muertes.
El presidente de la tribu miccosukee, Billy Cypress, manifestó en rueda de prensa su satisfacción y agradecimiento a los apostadores que no habían tenido miedo en visitar el casino, aún cuando todavía no se ha logrado el control de la pandemia en el estado. Por su parte, el alcalde de Miami-Dade publicó en Twitter: "Sabemos que el Miccosukee Resort & Casino abrió. El condado de Miami-Dade no tiene jurisdicción sobre las tierras tribales, pero nos gustaría recordar a los residentes que deben seguir las pautas de seguridad de los Centros para el Control de Enfermedades, si van al casino".
El complejo, aunque se encuentra ubicado en el condado de Miami-Dade, no está incumpliendo la ley. Tanto la tribu Miccosukee como la Seminole, también asentada en Florida, son naciones soberanas, por lo que los funcionarios del Condado y del Estado no tienen jurisdicción sobre sus propiedades.
Favorecidos por esta circunstancia, el casino de la tribu Miccosukee fue el último en clausurar sus actividades hace algo más de un mes, aún cuando días antes el alcalde Giménez ya había firmado una orden ejecutiva para que se llevara a cabo el cierre de todos los negocios no esenciales. La semana pasada, el casino abrió su recinto atendiendo a unas nuevas normas de seguridad para tratar de evitar el contagio de coronavirus entre los jugadores. De hecho, la razón por la que se formaron aquellas largas colas para acceder al casino, se debió a las medidas adoptadas por la compañía.
El protocolo determinó que haya sólo una entrada y salida, por lo que la fluidez de tránsito de invitados es sustancialmente menor. Por el momento, la capacidad del casino se limitó al 25%, de manera que no puede haber en el interior más de 500 personas; aunque, según ha manifestó el presidente de los nativos Miccosukee, pronto esperan aumentar al 50% para atender a 1.000 personas. A todos los asistentes, además de proporcionarles una barbijo, se les tomó la temperatura previamente en sus coches.
Una vez dentro, para favorecer el distanciamiento social, entre cada máquina tragamonedas operativa se dejaron dos fuera de funcionamiento. Los jugadores debieron limpiar cada máquina cada vez que el puesto quedó libre, y se instalaron dispensadores de toallitas desinfectantes en todo el casino.
“Pudimos abrir nuestras puertas al cumplir con lo que consideramos que son los pasos de seguridad para todos nosotros, aunque tenemos todavía un largo camino por recorrer. Pedimos al público en general, y a los miembros de nuestra comunidad en particular, que sigan nuestras pautas", declaró el presidente tribal. Por su parte, la tribu Seminole, que tiene varios casinos en los condados de Broward y Hollywood, planea sumarse a la reapertura.