Miles de trabajadores de casinos en Las Vegas fueron despedidos tras el cierre de las mega salas de juego en la ciudad, debido a que no son consideradas “esenciales” por las autoridades de Nevada frente a las medidas tomadas por el coronavirus. En la mayoría de los casos, recibieron pagos de dos semanas de sus haberes, informó la agencia de noticias AFP.
Donald Taylor, jefe del sindicato UNITE HERE, que reúne a los trabajadores de la industria hotelera y de casinos, sostiene que los recortes masivos fueron iniciados por los operadores inmediatamente después de la implementación de las restricciones, aún sabiendo que pueden recibir ayuda del Gobierno estadounidense.
“Después del 11 de septiembre, cuando en un día se despidieron a 15.000 personas en Las Vegas, la industria eventualmente dio un paso adelante (…) No entendemos esta actitud", afirmó Taylor. Los líderes sindicales pidieron el jueves a los propietarios de las empresas que se comprometan a pagar a los trabajadores inactivos hasta los centros turísticos reabrir.
“A la industria le ha ido bien. Creemos que deberían pagar a los trabajadores a través de estos cierres”, dijo en una conferencia de prensa el presidente de UNITE HERE. “La idea de la protección de cheques de pago es permitir que los trabajadores sean remunerados y mantener los beneficios”, argumentó Taylor, quien llamó a los estados de Nevada, Mississippi y Nueva Jersey a exigir a las compañías que paguen a los empleados despedidos durante el cierre.
Geoconda Arguello-Kline, tesorera y secretaria del sindicato Culinary Union de Las Vegas, exhortó a los principales operadores de casinos, como el MGM Resorts y el Caesar's Entertainment, a honrar su “responsabilidad con la comunidad. Sentimos que ahora la industria de los casinos ha abandonado a sus trabajadores... es una situación muy dolorosa”, agregó.
Solo unas horas antes, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos informó que la semana pasada casi 80.000 ciudadanos de Nevada presentaron solicitudes de desempleo.

El gobernador Steve Sisolak y los funcionarios estatales han reconocido que la oficina de desempleados de Nevada estaba abrumada por el récord de 93.000 solicitudes presentadas la semana después de que el gobernador ordenó el cierre de las empresas. Otros 71.400 trabajadores buscaron el seguro de desempleo la semana siguiente.
En resumen, según datos de la semana pasada, desde la adopción de las restricciones a mediados de marzo, en Nevada se han registrado unas 245.000 solicitudes de desempleo y la población del estado es de 3,3 millones de personas. El Departamento de Empleo, Capacitación y Rehabilitación del estado señala que han duplicado el personal, de 75 a 200 personas, para atender esta demanda y ampliaron las horas de atención, para tratar de manejar la avalancha de solicitudes de beneficios.
A nivel nacional, se alcanzó una cifra de 6,6 millones de desempleados en una semana, y los Estados Unidos suman 16 millones de personas sin trabajo en menos de un mes.
Las Vegas, donde antes del brote uno de cada tres trabajadores estaba ocupado en los sectores del ocio y hospitalidad o vinculado con ellos, es especialmente vulnerable a la cuarentena y enfrenta la posibilidad de un desempleo dos veces más alto que en la crisis de 2008, adviertió The Wall Street Journal.