Alcaldes de las comunas con casinos advierten los problemas que causará el cierre indefinido de estos centros de entretenimiento en Chile. Sergio Medel, alcalde de Mostazal, es uno de los más críticos. Por la Ley de Casinos recibían cerca de 600 millones de pesos chilenos por mes (US$ 704.600), y que el estallido social del año pasado provocó una merma de 200 millones de pesos chilenos (US$ 234.800). Si el cierre se prolongara todo el año, se proyecta una pérdida de alrededor de 2.500 millones de pesos chilenos (US$ 2,9 millones), según le explicó a El Mercurio. En su comuna opera el Sun Dreams Monticello.
"Al ser de los siete casinos antiguos, tenemos condiciones distintas, lo que significa que los fondos van directo a las arcas municipales y son muy importantes (...). En el primer trimestre serán más de 1.500 millones de pesos chilenos de déficit (US$ 1,7 millones)", advirtió por su parte Mauricio Soria, alcalde de Iquique, donde funciona Dreams Iquique. El casino municipal deja a su comuna cerca de 7.000 millones de pesos chilenos anuales (US$ 8,2 millones), casi el 20% del presupuesto anual.
En cambio, Ramón Bahamonde, el alcalde de Puerto Varas, donde funciona Enjoy Puerto Varas, se mostró confiado: "Tenemos la absoluta tranquilidad de que se va a cumplir lo convenido en el contrato". Juan Eduardo Vera, alcalde de Castro, aportó otra mirada: "Estamos absolutamente dispuestos a perder, como comuna, ingresos económicos, pero no estamos dispuestos a perder vidas humanas". En su comuna funciona el casino Enjoy Chiloé.