Con el cierre de las salas de juego de la ciudad de Deadwood, en el estado de Dakota del Sur, se completa hoy —25 de marzo— el cese de actividades de todos los casinos de Estados Unidos, que son aproximadamente mil, a causa del coronavirus. Según la Asociación Estadounidense del Juego (AGA, por sus siglas en inglés), estos cierres afectan a unos 649.000 empleados en todo el país. En caso de que la medida se prolongue por dos meses, se estima que la pérdida económica rondará los US$ 43.500 millones.
Gaming is an economic driver and community backbone in cities and towns across the United States. It’s critical that our industry is included in the actions Washington takes to get America’s economy back on its feet. https://t.co/TTBD8ZBPXD
— Bill Miller (@BillMillerAGA) March 19, 2020
"El gobierno federal debe actuar de manera rápida e integral para que los empleados de hospitalidad de Estados Unidos y las pequeñas empresas que los apoyan vuelvan a trabajar", advierte Bill Miller, presidente y CEO de la AGA.
Tanto los casinos como las casas de apuestas están haciendo frente, por primera vez en la historia, a un cierre tan prolongado. Hace dos semanas, las casas de apuestas se estaban preparando para la época del año con mayor actividad en Estados Unidos: el torneo de básquet March Madness. Ahora, todas las competiciones deportivas están suspendidas. Los operadores están buscando alternativas para evitar una crisis mayot.
Joe Asher, CEO de William Hill Estados Unidos, anunció la creación de la Fundación William Hill que proporcionará asistencia a los empleados de la empresa que fueron recientemente suspendidos o despedidos.
Jim Murren is beyond perfect for this role. https://t.co/TKcx2SjHQ3
— Joe Asher (@JoeAsher) March 23, 2020
Algunas casas de apuestas deportivas estadounidenses siguen operando online aunque con un menú reducido, informó ESPN.
"Estamos virando hacia los juegos de casinos y el póque", señaló Yaniv Sherman, vicepresidente senior de 888. "Veo que los offshore están padeciendo la misma situación. Intentan ofrecer todo tipo de alternativas, como apuestas climáticas o políticas. Pero, al final del día, sin los eventos centrales, específicamente el March Madness y la NBA, la idea es minimizar el impacto", concluyó.