Con el apoyo de la delegación de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) presentó ayer, 16 de enero, las principales conclusiones del estudio Jóvenes, juegos de azar y apuestas. Asistieron la delegada para el Plan Nacional sobre Drogas, Azucena Martí; y la directora general de la FAD, Beatriz Martin Padura. Los datos fueron presentados por la directora técnica de la FAD, Eulalia Alemany.
Los resultados de la investigación se obtuvieron a través de diversos grupos de discusión en los cuales participaron jóvenes de 18 a 24 años y expertos. Se analizaron sus percepciones sobre los juegos de azar y las apuestas con dinero, tanto online como presencial. "Todo el mundo juega y apuesta" parece ser una de las principales percepciones, y lo hacen porque no existe ningún tipo de conciencia de que jugar pueda suponer un problema.
Los jóvenes españoles afirman que comienzan jugando con dinero de forma presencial porque las casas de apuestas y salones de juego se convirtieron en un punto de encuentro. Pero el juego online contribuye a la consolidación de los hábitos.

Esta visión despreocupada contrasta con la visión de los expertos que detectan que con el aumento de personas jóvenes que juegan también aumentó el número de jóvenes con problemas derivados del juego. Y aunque para muchos expertos aún no pueda considerarse una alarma social o sanitaria, sí se considera un problema creciente que es necesario abordar.
El aumento y normalización de esta práctica se confirmó en la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) en la que se confirma que en dos años –desde 2016 a 2018– aumentó casi cuatro puntos porcentuales el número de jóvenes de entre 14 y 18 años que jugaron con dinero online y casi diez puntos quienes lo han hecho presencialmente.
Concretamente, se pasó de 2 a 3 de cada diez chicos adolescentes que han apostado en juegos offline (21,6% en 2016 y 29,7% en 2018) y de ser el 5,4% al 15,3% de las chicas de 14 a 18 años. En cuanto a las apuestas deportivas, el póquer y otros tipos de juegos que se realizan en línea, aumentó de 10,2% a 17,4% el número de chicos y de 2,5% a 3,6% el de chicas.
Aunque los jóvenes sí perciben algunos riesgos y problemas asociados al juego, estos se centran en la pérdida de dinero y, en menor medida, en la pérdida de tiempo. Siempre y cuando "se cumpla" con las obligaciones familiares y escolares, no se juzga el hábito de juego con dinero como algo patológico, sino como una práctica que engancha y que también divierte, que puede llegar a no ser buena, pero que no es nociva en sí misma.
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